sábado, 30 de enero de 2010

PROYECTO BRAINSTORM

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A isra se le ha ocurrido meternos en un juego que ha llamado Proyecto Brainstorm, o lo que es lo mismo, Proyecto Tormenta de Ideas.

Once imágenes numeradas de las que hemos escogido libremente la que nos inspire alguna idea para comentar.

01- sí, bwana
02- dadaista
03- .
04- dadaista
05- .
06- .
07- Yo
08- .
09- Javier Pol
10- Javier Pol
11- Tellagorri


PROYECTOBRAINSTORM.jpg Proyecto Brainstorm picture by bibliotecaria2000


La primera idea que se me vino a la mente al ver esta foto fue de una elementalidad que tumba: "Este tío es un gilipollas".
Pero al fijarme en el color del pantalón, un torrente de luz me inundó de repente. Bueno, a lo mejor fueron los faros del coche, pero no estoy segura, que cuando sucede algo transcendental, en ese preciso momento no te acuerdas de si has puesto la lavadora o no.
¡Verde!, el pantalón es de un verde muy conocido, ¿a que sí?

Y las ideas me cayeron encima cual la joía tormenta que ha provocado isra, sólo tecleando unas "inocentes" palabras en su blog. Este tío es un peligro, tiene armas secretas, como sus "primas" sabatinas. Pero se va a enterar, que las chicas ya nos hemos armado y organizado, sólo esperan mis órdenes de ataque.
¡Uy!, esto me recuerda las dos guerras que libramos en el Qué!, las chicas contra los chicos, porque el demonio rojo, Peterpandemonium, osó llamarnos floripondias. Recibieron una paliza de espanto en ambas ocasiones, que nosotras contábamos con nuestro cuartel general, situado en la morada del Espejo y estábamos perfectamente organizadas, que menuda soy yo para esto y...

   - Jem... jem... Leona...

- Dime, Bugs.
- Creo que debes centrarte en la foto del Tarzán... crunch... crunch...
- ¡Ostras, es verdad! Ya he vuelto a irme por los cerros de Úbeda.

Bueno, pues nada, después de secarme un poco, lo he visto claro. Nada de gilipollas, nada de Tarzán. Es un agente de la Guardia Civil haciendo su inestimable labor ¡con un par!
Sí, amigos, con lo único que Rubalcaba les permite.

Como sólo les dan un uniforme, lo lavan por partes y ese día, la parte superior estaba tendida. El coche, se supone que estaba escondido entre unos matorrales, pero en realidad, sólo eran dos linternas estratégicamente colocadas porque el coche hace meses que no se mueve del cuartel al no tener piezas de recambio ni gasolina.

Y de las armas, para qué contar... Entre que ETA las acapara todas y el Gobierno prohíbe a los nuestros disparar, los agentes no tienen más remedio que usar las suyas naturales que, no sé si serán reglamentarias, pero... ¡sólo faltaría que se las requisasen! Aquí sí que las mujeres y las novias se iban a plantar ante la Moncloa, ¡y sin detenerse a la puerta! Entrarían arrasando todo y luego los tontiprogres se volverían histéricos por hacerse con un brazo o una pierna del Bobo Solemne, para adorar la reliquía, asegurando que son incorruptos.


Vean, vean la gallardía y el arrojo del agente, dando el alto al coche, apuntando con su arma. Ni Rubalcaba ni ningún corrupto impedirá a nuestros valientes cumplir con su deber.


¡¡¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!!!


Como he visto que isra y Guerrera de la Luz están esperando que cuente mi anécdota en Suiza, ahí va.


Fue en el viaje de boda, primero a Francia, a la casa familiar de los fines de semana, en Pézilla-la-Riviére (El Rosellón). Luego nos trasladamos a Lyon, donde tiene el domicilio mi familia. Se casaba una sobrina de mi tía abuela, la viuda del hermano de mi abuelo que luchó con la Resistencia.


La boda era en Suiza y allí que nos fuimos en el coche de Louis, hermano de mi tía. Ibamos cinco en él, contando a Rina, la mujer de Louis, que eran los padres de la novia.



Nos alojamos en un hotelito precioso a las orillas del lago Leman. Un paisaje bucólico a más no poder, un valle rodeado de montañas, con extensos prados salpicados de flores silvestres.
El hotelito era de madera, con una bonita balconada rebosando geranios rosa. Ni un sólo edificio moderno rompía el paisaje. A la puerta del hotelito, una pequeña mesa redonda de hierro forjado y dos sillas a juego.


Nos cambiamos de ropa y nos trasladamos a otra población para la boda. No recuerdo cual era. Llegamos prácticamente anochecido. En el banquete, la novia me presentó a unos amigos suyos españoles que se alborozaron por poder hablar español un rato.
Bueno, esto nos lo saltamos, o se haría muy largo. La fiesta se prolongaba indefinidamente y mi familia, que ya tenía sus años, dijo de volver al hotelito. Aceptamos, qué remedio.


Era a mediados de agosto, pero estábamos en Suiza, rodeados de montañas altísimas, con nieve en sus cumbres, así que por la noche hacía un frío que pelaba.
Al llegar al hotel, estaba a oscuras. Sólo un pequeño farol en el porche de la entrada. Louis llamó y nadie abrió. Se dió a todos los demonios y juró en aramaeo porque... los dueños estaban también en la boda. Era una pareja joven, así que teníamos para horas, je je je...


Nos metimos los cinco en el coche y mi tía sacó mantas del maletero. Una para cada uno. El maletero de los franceses suele estar tan surtido como una vivienda. Recuerdo que en el viaje de Barcelona a Pézilla, cuando nos detuvimos a descansar un rato, mi tía abrió su maletero y en él llevaba nada menos que un pequeño frigorífico conectado a una bombona de butano, ¡joer!, cervecita fresca en cualquier momento.



Al cabo de un rato en el interior del coche, todos hechos un buñuelo, con las piernas encogidas, no lo soporté más y abriendo la portezuela salí al exterior.
El frío era intenso, cortante. Me eché la manta sobre la cabeza y me senté en una silla del velador, apoyando los brazos en la mesita y la cabeza en ellos.
José me siguió, pero se quedó de pie a mi lado, con la manta sobre los hombros, erguido y silencioso. Su barba bien recortada y la manta a modo de capa, le daban un aspecto de caballero medieval.


No sé cuánto tiempo llevábamos así, cuando vi los faros de un coche que se acercaba por la solitaria carretera donde ni uno solo había pasado en horas.
El vehículo aminoró la velocidad, parecía que iba a detenerse pero... ¡al llegar a nuestra altura salió disparado cagando leches!
Ni nos inmutamos. Estábamos agotados y tiritando de frío. Finalmente llegaron los dueños y se deshicieron en excusas. Claro,  no habían pensado que abandonásemos la fiesta antes de terminarse. Es lo que pasa por ir con gente mayor.


En Suiza las bodas duran tres días nada menos, así que al día siguiente seguía la celebración con una costillada en un prado detrás del hotelito, en largas mesas y bancos de madera.
Y aquí viene lo bueno, una pareja de mediana edad explicó acaloradamente que cuando volvían de la boda, al pasar por allí habían visto a ¡dos fantasmas!

Yo me desternillaba de risa, pero tuve que disimular porque mi familia no se dió cuenta de lo que había pasado y José no quiso decir que éramos nosotros. Siempre ha sido un soso.


Esto es lo que me recordó la foto del juego. A saber lo que pensaron los del coche al ver que les daban el alto de semejante guisa, je je je...

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viernes, 29 de enero de 2010

PUBLICIDAD, je je je...

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proyectoleona.jpg Proyecto Brainstorm picture by bibliotecaria2000

PROYECTO BRAINSTORM

El blog de isra, from Elvis Presley bulevard, organiza un juego que puede ser muy divertido.
Hay 11 fotos para elegir. Bueno, menos, que los madrugadores ya hemos escogido las nuestras. Pero todavía quedan muchas.

¿A qué esperas? 
¡Participa y nos echamos unas risas!

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El moro nos pasa la factura

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   Mohamed VI

Al leer la noticia me he quedado a cuadros. Después de más de 70 años se nos descuelga este pidiendo al Bobierno -o sea, a nosotros-, compensaciones económicas por los soldados marroquís que lucharon en nuestra Guerra Civil.

El andoba debe haber visto el inicio de la partida de ajedrez de mi querido José Luís de Valero y habrá pensado que él puede sacarse pasta con el mismo método que el Borbón.

 Vamos a ver, de dicha guerra, por aquí sólo queda el cabrón de Carrillo, tan malo, que ni el tabaco ha podido con él. Sé que alguno más aún se sostiene sobre sus piernas, pero por poco tiempo, evidentemente, que los años no pasan en balde.

¿Cuántos moros de aquellos quedan en Marruecos?... ¡Ah!, ya... el Mojama ha mencionado a las familias...
Pasa, señor moro, que no se sabe cuántos ni quienes. Pero claro, esto es un detalle sin importancia, ya que el dinero no sería para ellos, evidentemente.

¿Desde cuando se preocupa por su pueblo este tirano?

La astracanada tendría su gracia si no fuese porque estoy segura de que el Maharajá de la Moncloa se lo va a dar.
Y digo que tendría gracia porque ello supone ni más ni menos que pagar al bando que tanto odian. Podríamos decir alborozados "¡Zapatero, mira tu Alianza de Civilizaciones! ¿Y ahora como sales de esta?".
Pero ... el tío es capaz de soltarnos al Morotinos, o peor aún, a la Vicemomia, que es quien lleva los pantalones realmente, y soltarnos un cuento de las Mil y Una Noches, tal que el malvado Franco los hipnotizó a todos o les dió un bebedizo y claro, no eran responsables de sus actos, con lo que hay que compensarles debidamente.
A estos les importa poco quienes lucharon en el bando nacional, siempre y cuando no sean españoles.

Al parecer tenemos dinero por un tubo y no nos hemos enterado, porque el de la Moncloa no para de largarlo por ahí alegremente. He perdido la cuenta de lo que "hemos" (sí, nosotros, puesto que sale de nuestros bolsillos) dado al extranjero; para la policía de no sé donde, para que las moras se hagan feminazis... Y aquí, aparte de la habitual mordida para el sindicato de la zeja, cuidamos bien a los sindicatos oficiales:

Los sindicatos mayoritarios y patronal andaluza se lucran en plena crisis. Las subvenciones están recogidas en el diario oficial de la Junta de Andalucía (BOJA, 21 de enero de 2010, páginas 53 a 57). Estas subvenciones tienen lugar días después de haber negado un incremento de la oferta de empleo público por la razón de que había que reducir gasto público, una reducción que, al parecer, no afecta a UGT, CC.OO, CEA y la Fundación FAFFE, controlada por el PSOE y los agentes sociales.

No nos perdamos este titular:



JUBILARSE A LOS 67 AÑOS PARA SALVAR EL SISTEMA

El Gobierno improvisa la reforma de las pensiones: trabajar más, cobrar menos

Sí señor, venga, todos a trabajar como burros -los que tengan la suerte de tener un trabajo, claro-, para mantener a toda esta piara que no da un palo al agua y que después de robar a cuatro manos, se retiran -que no jubilan, ¡ojo!-, con cuantiosas pensiones que, por supuesto, les pagamos nosotros.

Para no cabrearme más de lo que estoy, termino poniendo la penúltima actuación de Mr. Bean en su sketch como presidente de la UE.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, participaba este jueves en una mesa redonda en el Foro Económico Mundial de Davos junto al presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, el presidente letón, Valdis Zatlers y el primer ministro griego, Giorgos Papandreu.

Como no, el botarate que se cree una maravilla volvió a dar el cante por no saber inglés, y no sólo esto, sino que en serio, el actor Rowan Atkinson tendría que demandarle por hacer uso de su personaje, ya que los retrasos y problemas que este paleto provoca son dignos de Mr. Bean.




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jueves, 28 de enero de 2010

Telecinco quiere lavarle la cara al "Rafita"

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No es necesario hacer las presentaciones, todo el mundo sabe quien es el asesino; y todo el mundo, con la piara al frente, sabe que Telecinco es la cadena que más porquería genera.

Los padres de Sandra Palo no tuvieron bastante con el horroroso asesinato de su hija, violada, atropellada varias veces y quemada viva, que aún tienen que soportar ver como el causante de tanto dolor es entrevistado en TV y para colmo, tratado como si él fuese la víctima.

Menuda catadura la de la reportera de Telecinco, saludando con dos besos al infame asesino. Ya se nota que para ella es un pobre chaval desválido, digno de todas las atenciones y cuidados.
¿Y qué opinión le debe merecer Sandra? ¡Ah!, pues como tenía una deficiencia mental, nada, seguro que piensa que ha sido lo mejor...

Esta es la mentalidad de los progres, proteger a los criminales porque son de los suyos.

Por mucho jabón y lejía que usen, al "Rafita" no lo lavan ni con zotal. No tiene reinserción posible si con ya 22 años sigue delinquiendo. Cinco meses faltan para que sea libre. Un eufemismo porque ya lo es desde hace tiempo. "Libertad vigilada" lo llaman, cuando nadie vigila a nadie.
Detenido reiteradamente por delinquir durante esta "vigilancia", a nadie se le mueve el bigote; las instituciones se pasan la pelota alegremente, como un partido de voleiplaya.

No hay justicia en España. No existe.

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martes, 26 de enero de 2010

El asesino de Paracuellos sigue burlándose

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  EUROPA PRESS


El ex secretario general del PCE Santiago Carrillo afirmó que mientras la izquierda está "desconocida" desde 1936, la derecha "ha cambiado muy poco". A su juicio, así lo demuestra la actitud de algunos dirigentes del PP y de "una parte mayoritaria" de los obispos que refleja "la agresividad" y la "dureza en la oposición" de aquellos años.

El cinismo del asesino es de marca mayor. Yo no veo a la izquierda "desconocida" para nada. Siguen haciendo "limpieza" propiciando con leyes impuestas a la fuerza el mayor número posible de abortos. Quieren implantar también la eutanásia porque los viejos son un lastre inútil.
Los criminales son mimados en las cárceles y los adolescentes y jóvenes que despuntan como asesinos, son objeto de protección especial para que nada trunque su brillante carrera.


¿Se refiere al PP cuando dice "la derecha"? ¿Se refiere al PP al afirmar que actúa con agresividad y dureza?
¿Este PP y sus dirigentes de los que estamos hartos como oposición por inútiles y por cobardes? ¿Estos cuya única agresividad y dureza la deben emplear con el caniche de casa?




   Santiago Carrillo, con unos 23-24 años, "adoptó" a un chaval de 14 años, hambriento y solo. Julián "El Estudiante", -que luego llegó a trabajar en el diario El Alcázar, del que más tarde fue director-, relata su contacto con la barbarie y la muerte.

Aquella mañana -cuenta Julián a EL ALCÁZAR- entraron en el colegio cierta cantidad de milicianos y milicianas quienes, delante de nosotros, mataron a un jesuita que nos daba clase de química en aquel momento. 
Mi abuelo me sacó del internado y quiso que viviera con ellos en Cuatro Caminos, en la calle de Jaén. Pero la guerra había sido declarada y todo estaba en ruinas. Los adoquines de la calle Bravo Murillo estaban levantados sirviendo de parapetos para que los frentes no entraran.
Por las noches no había luz, y yo escuchaba el tiroteo mientras me dirigía al metro de Alvarado, donde dormí varios años.
Mi familia no podía proporcionarme alimentación porque escaseaba. Me enteré, por mis amigos, que también dormían en el metro, que en la “checa” del Marqués de Cubas daban carne de búfalo. Me presenté allí y le dije al miliciano que estaba en la puerta que tenía hambre. Recuerdo que aquel miliciano me pareció demasiado joven. Vestía con un mono azul y un gorro con orla; tenía puesto un correaje con una bayoneta, llevaba un mosquetón.
Me preguntó si pertenecía a los “pioneros”. “Yo no sé qué es eso” –le respondí-. “Pasa dentro, pionero”, me dijo. Al rato, trajeron un plato de aluminio con carne de búfalo y un chusco de pan. No dejé ni las migajas. El miliciano de la puerta me prometió que si iba todos los días me darían de comer. Yo, con catorce años, pero bien desarrollado, empecé a acompañarles a donde me llevaban. 

Hoy día, la izquierda sigue ocupándose de la "perfecta formación" de los adolescentes. Mediante la EpC se les enseña a desobedecer a sus padres y profesores, a agredirles y denunciarles. Y cómo no, a practicar el sexo libremente, cuanto antes mejor. Como las milicianas del frente, auténtico cuerpo de putas uniformadas que pasaban más tiempo con las piernas abiertas que disparando, aunque a esto último tampoco le hacían ascos.


Uno de los días, en la “checa” de la calle Marqués de Cubas, en la tercera habitación del pasillo de la derecha, recuerdo cómo los milicianos le pegaban a un señor que estaba atado a una silla de madera con brazos. No sabía quién era ni porqué le daban guantazos en la cara hasta partirle el labio… Después de aquello, al amanecer, creo que fue el 24 de agosto, me montaron en un “forito”, ocho cilindros, muy viejo, y fuimos a la carretera de Fuencarral. Al rato, llegó un coche alargado de donde se bajaron cuatro milicianos, y el quinto, el jefe de las “checas”, que yo aún no conocía entonces. Vestía un tabardo marrón y unas botas. No tendría más de 23 ó 24 años. Era Santiago Carrillo. Apearon a tres señores y una señora, les hicieron andar sobre la cuneta unos doce metros, y sin que yo me lo esperara, sacaron las metralletas y los mataron a los cuatro.

Carrillo, que había dado la orden de ejecución, saltó a la cuneta y me dijo: “Pionero, estudiante, ven acá. ¿Sabes quién es este?” –Señalando a uno de los ejecutados que estaba tendido en el suelo en un charco de sangre-. Este es el Duque de Veragua, el fascista número uno de España”, añadió Carrillo mientras sacaba una pistola de debajo del tabardo (que recuerdo perfectamente, del nueve largo), y disparó tres tiros sobre el cráneo del Duque, que ya estaba bien muerto. Hecho esto, Carrillo vio en la mano del cadáver una sortija con brillantes que parecía de valor, y dirigiéndose al Guardia de Asalto Ramiro Roig, “El Pancho”, le ordenó: “¡Quítale el anillo!”.
El otro empezó a tirar sin conseguir que saliera. “¡Córtale el dedo, leche!” -reclamó Carrillo indignado-. El Guardia sacó una navaja del bolsillo y destrozó la mano hasta que consiguió sacar el anillo, y se lo dio a su jefe. Recuerdo perfectamente que Santiago Carrillo, después de limpiar la sangre de la sortija, con broza que tomó del suelo, se la guardó en el bolsillo y, cogiéndome por encima del hombro, me subió en el Ford. Emprendimos viaje de regreso. Una vez en la “checa” de la calle Marqués de Cubas, después de un rato, salió Carrillo y le dijo al Guardia de Asalto: “A este pionero que no le falte de nada, y me lo lleváis a Paracuellos para que ayude a lo que tenga que ayudar”. Yo no sabía a qué se refería Carrillo, pero como todos los días me daban de comer, andaba con el puño en alto muy obediente.


En los archivos de la Causa general, instruida por el Ministerio Fiscal nada más acabar la contienda civil, consta documentalmente que, los “Duques de la Vega y Veragua –este último descendiente del descubridor de América, de edad avanzada y que ninguna actividad política había desarrollado durante su vida-, fueron detenidos, por móviles exclusivos de robo, por unas milicias socialistas dirigidas por un individuo de ese partido, llamado Zacarías Ramírez, convertido en Capitán. Fueron inútiles todos los requerimientos de las representaciones diplomáticas para que el Ministro de Asuntos Exteriores, Álvarez del Vayo, garantizara la vida de los detenidos, que ningún peligro representaban para el régimen rojo. Finalmente, los dos mencionados señores fueron asesinados después de un prolongado secuestro, no sin que antes el jefe socialista obligase al Duque de Veragua a transmitirle, bajo ciertas solemnidades jurídicas, la propiedad de una finca que el Duque poseía en la provincia de Toledo”. Por aquellas fechas Santiago Carrillo era el jefe de las “checas” de Bellas Artes y Fomento, después sería ascendido, por méritos, a Consejero de Orden Público del Gobierno rojo, Comisario equivalente a Ministro de Orden Público, antes de Gobernación y ahora del Interior.


Carrillo, ¿la izquierda ha cambiado?... Que yo sepa, sigue robando, desde Felipe González con RUMASA, FILESA y otros casos, hasta Zapatero con su corte de titiriteros a los que permite bajo ley robarnos descaradamente con la SGAE y demás siglas de miserables piratas para contar con su apoyo.


Carrillo, ¿los obispos son duros y agresivos? ¿Y las monjas? No las mencionas ahora, pero bien que te ocupaste de ellas cuando eras joven:


Tres días después de que mataran al Duque de Veragua y sus acompañantes, el 29 de agosto, Carrillo y su chófer, el comunista Juan Izascu, recogieron al “Estudiante” de la “checa” de Marqués de Cubas y fueron a Fomento, junto a la Estación de Atocha, en un Ford matrícula M-984. “Recuerdo que era de noche -nos dice nuestro testigo- cuando llegamos. Bajamos a un sótano donde esperaban la llegada de Carrillo los chequistas Manuel DomínguezEl Valiente” y el Guardia de Asalto Juan Bartolomé.
Allí estaba sentada una mujer joven, de unos treinta años o más, con la ropa a jironazos, casi desnuda, que no hacía más que llorar y suplicar que no la pegaran más.
Llegó por fin al sótano Santiago Carrillo y dio al tal “El Valiente” la orden de quemarle los pechos, orden que éste cumplió utilizando un cigarro puro. La mujer suplicaba “por Dios” que el tormento cesase.
Luego me dijeron que se trataba de una monja, Sor Felisa del Convento de las Maravillas de la calle Bravo Murillo. Aquello me quedó muy grabado en la mente y no lo olvidaré jamás. He pasado muchas noches sin dormir recordando crímenes de estos. No sé qué pasó luego con la monja, supongo que moriría en las manos de aquellos chequistas que disfrutaban ultrajando a una religiosa.



Acudiendo nuevamente a los datos obtenidos por las investigaciones de la Causa General, encontramos que “Las Religiosas Adoratrices Sor Felisa González y Sor Petronila Hornedo Huidobro, que se vieron obligadas a abandonar su Convento de Guadalajara y marchar disfrazadas a Madrid, a su llegada a la Estación de Atocha, el 13 de agosto de 1.936, fueron detenidas en la “checa” de dicha Estación (…) y asesinadas seguidamente, habiendo aparecido los cadáveres en un descampado de La calle Méndez Álvaro, próximo a la Estación, el día 31 de agosto”. Las fotografías de Sor Felisa, realizadas el mencionado día 31 de agosto en el Depósito Judicial, muestran varios impactos de bala en la cara y en el cráneo.


Dime, Carrillo, rata miserable, ¿qué daño hacían las monjas de los conventos?
¿La izquierda ha cambiado? ¡NO!, sigue odiando a los religiosos y a los fieles. Sigue intentando acallar las voces pro-vida. Sigue persiguiendo obispos que no se plegan a ser cómplices de asesinos etarras.


“A los quince días -sigue contándonos su historia Julián- subimos a un coche de la Guardia de Asalto. Tomamos la carretera de Alcalá, Ventas, Canillejas y de ahí salimos a una carreterita muy estrecha, muy mala, y me encontré donde ahora está Barajas. Desde allí cruzamos un camino y pasamos por un puente, el del Jarama. Llegamos a un lugar donde vi gente en corros, de lejos. Bajamos del coche y el Guardia de Asalto les dijo a los de allí: “Aquí os presento al Pionero, “El Estudiante”. Nos manda el jefe que lo traigamos aquí, para que ayude y le deis de comer bien”.
Vi unas zanjas, larguísimas, de unos 60 centímetros de anchas, que las abrían a pico y pala. No vi cadáveres. Por cierto, que me ofrecieron tabaco y se echaron a reír cuando les contesté que no fumaba. Nos pusimos a hacer zanja, y cuando pasó un buen rato trajeron la comida: judías, garbanzos con trozos de bacalao, pimientos, etc. Recuerdo que después de comerme dos buenos platos y un chusco, me dieron un puñado de higos secos.
Después de descansar y beber vino, seguimos trabajando en la zanja. Al caer la tarde nos trajeron a Madrid, y a mi me dejaron en Cibeles, desde donde marché al metro de Alvarado, para dormir como todas las noches.

Al otro día, igual, cavando zanjas que no sabía para qué servían… Después de varios días, mientras trabajábamos, llegó una furgoneta llena de gente. Los sacaron a gritos y los pusieron a todos delante de las zanjas. Salían sin calzado, con sangre en los pies, en la cara, apenas vestidos y sin objeto de valor alguno. Sin consideración, los mataron a todos, con metralletas y fusiles.
Seguidamente los echaron a las zanjas y nos mandaron que cubriéramos con tierra los cadáveres. Debía ser la primera semana de noviembre cuando nos llegaron tres autocares con cientos de personas amontonadas. Yo no sabría calcular cuántos serían.
Aquello fue horroroso. No paraban de matarlos y meterlos en las zanjas, mientras llegaban más autocares, con hombres. Todos eran fusilados y además machacados con fusiles en la cabeza. La escabechina fue tremenda.
El mismo Santiago Carrillo los empujaba hasta la fosa con el pie; con algunos no podía y los arrastraba cogiéndolos de las piernas o de las manos. Después preguntó: “¿Qué tal se porta este pionero?”, refiriéndose a mi. Contestaron que trabajaba mucho. Que estaban contentos. “Bien, cuidarme al Estudiante”, dijo antes de marcharse dándome una palmada en la espalda”.

Así fue, a grandes rasgos, la matanza de Paracuellos efectuada los días 6, 7, 26 y 27 de noviembre. En esas fechas, la checa de Fomento había sido disuelta, formándose “un Consejo de Policía –según documentos oficiales-, presidido por los comunistas Santiago Carrillo y Segundo Serrano Poncela, a cuyo cargo quedó de un modo exclusivo el Orden Público en la capital abandonada por el gobierno rojo. El referido Consejo de Orden Público repartió a sus miembros entre las diversas cárceles de Madrid, y, tras una brevísima selección, que ya había sido comenzada por el disuelto Comité de Investigación Pública, fueron extraídos de las prisiones varios millares de presos de todas las edades, profesiones y condiciones sociales, que fueron asesinados por las Milicias de Vigilancia improvisadas por el gobierno rojo en Paracuellos del Jarama, Torrejón de Ardoz y otros lugares próximos a Madrid, donde reposan los restos de estas víctimas. Las órdenes que sirvieron para realizar estas extracciones aparecen firmadas por las autoridades de Orden Público”. Concretando más los hechos, “el 6 de noviembre de 1.936 se presentaron en la Cárcel Modelo de Madrid policías adscritos a la Dirección General de Seguridad, y milicianos de Vigilancia de Retaguardia, al mando del Inspector General Federico Manzano Govantes, con una orden de libertad de presos, sin indicación de nombres ni de número; en autobuses de la Sociedad Madrileña de Tranvías se llevaron a los presos que tuvieron por conveniente, sacándolos atados, y los asesinaron en las inmediaciones de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz. Al día siguiente, 7 de noviembre, se repiten los mismos hechos, siendo asesinados una nueva tanda de reclusos”.

 He aquí los documentos que lo prueban:



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Estos asesinatos, torturas, robos y vejaciones han prescrito. Pero el infame asesino sigue aquí, burlándose de todos, apareciendo en los medios con su cara de abuelito que no ha roto nunca un plato, intentando echar una mano hasta el final.

No soy creyente. Pienso que el infierno está en la tierra, en vida. Y a la vista de la realidad, el infierno lo pasan los inocentes. Los asesinos viven tan ricamente hasta el final natural de sus días.






Paracuellos del Jarama. Ayer y hoy.

Descansen en paz y que la Historia juzgue con el mismo rasero a unos y otros.

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lunes, 25 de enero de 2010

EL PAÍS, ese pozo de inmundicia

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Esta es Natalia Junquera, periodista de El País, ese antro de manipulación y censura que conozco bien por haber repartido muchos mandobles en su foro y blogs. Hasta que me quemaron el disco duro, claro.
La eliminación es el único "argumento" que les queda a los que les falla la manipulación.


Pero hoy no vamos a hablar de su miserable censura y no menos miserables métodos para callar a alguien en sus páginas.
Se trata de las excavaciones en una mina romana del municipio toledano de Camuñas donde se han encontrado los restos de 30 personas con signos de tortura y el típico tiro en la nuca, propio de los asesinatos en aquella época convulsa y llena de horror previa a la Guerra Civil y durante la misma.


Está probado que los asesinados en Camuñas lo fueron por el Frente Popular que, no lo olvidemos, tenía al PSOE como el más activo y feroz.
A los progres que exigen Memoria Histórica se les ha atragantado el hallazgo, más que nada, por la cobertura mediática que no pueden esconder.


Unos lo han encarado con burlas: "Tanto protestar por la apertura de fosas, pero ahora son los fachas los que las abren". Pues sí, es lo que tiene ponerse chulo y hacerse las víctimas, que al final jugamos todos o rompemos la baraja.


Con la transición se quiso hacer borrón y cuenta nueva, dejando que las heridas cicatrizasen y una nueva vida surgiese para poder tirar hacia adelante sin más peleas ni rencores.
Pero cuando las hienas rojas se han sentido cómodas detrás del masón de la Moncloa, han empezado a sacar a sus muertos, mostrándolos como las únicas víctimas y a ellos, los causantes de todo el horror, los que se alzaron primero ante la República y provocaron la intervención de Franco, poco menos que Hermanitas de la Caridad.


Tergiversar la Historia es la principal finalidad del PSOE para ocultar que fueron unos asesinos y causantes de todo lo que vino después.


Esa Natalia Junquera no es una niña precisamente, así que sus palabras al referirse a la exhumación de Camuñas no dejan lugar a dudas de la miserable catadura de los asesinos de ayer y hoy: que los muertos eran gente rica porque se han encontrado muchos dientes de oro.
Y con ello se queda tan ancha, cómo si el hecho de tener dinero para ponerse dientes postizos dejase claro que eran dignos de ser matados.


¿Tan seguros se sienten para hablar sin tapujos?


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domingo, 24 de enero de 2010