Las amebas tienen vida pero carecen de cerebro.
La ameba puede tener dos formas o estados diferentes, el trofozoíto (estado proliferativo), que es la forma activa que el parásito adopta en ambientes favorables, y una forma enquistada, cisto o quiste (estado de reposo), más resistente que se transforma cuando el medio ambiente es adverso y que pasa a través de las heces al ambiente externo, donde sobrevive contaminando agua y alimentos. Las personas infectadas eliminan en sus heces millones de quistes de amebas, que son bastante resistentes y que pueden permanecer viables largo tiempo.
A continuación pongo unas imágenes de amebas.
Como puede apreciarse en la imagen, esta ameba está en pleno momento de fagocitar. La apariencia de estos seres vivos -pero no personas-, es diversa, nunca veremos dos amebas iguales.
El País y Público llevan en sus ediciones de este sábado que la Secretaría de Estado de Comunicación aprovechará la reforma de la web de Moncloa para eliminar a Franco del listado de antecesores del actual jefe del Ejecutivo. Un archivo que se remonta a 1823.
Un archivo que se remonta a 1823 y las amebas, parásitos enquistados, han despertado de su estado de reposo para fagocitar la Historia de España.
Sólo a seres sin cerebro se les puede ocurrir eliminar lo acontecido, lo que es real, lo que debe constar -sea bueno o malo-, porque así sucedió y así fue.
Consultadas diversas fuentes médicas y cientifícas, la infección por amebas sólo puede evitarse con una higiene escrupulosa. Una vez producida la infección, es harto dificíl eliminarla porque requiere la aplicación de fuertes y variados medicamentos y sobretodo, higiene, mucha higiene.
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