ERC, SI y todo su entorno independentista están instrumentalizando el asunto de los peajes intentando sacar réditos electorales y para ello ni se despeinan ni ruborizan exigiendo al Gobierno español que aplique los peajes en el resto de España:
El propio Artur Mas ha reconocido que ha enviado una carta a Mariano Rajoy para que generalice los peajes en el resto de España y acabe con los agravios comparativos que perciben la mayoría de los catalanes.
Desde luego, los de los castillos de arena se cubren de gloria de pies a cabeza porque quien cobra los peajes catalanes no es el Gobierno:
En este debate de los peajes en Cataluña tanto la Generalitat como los activistas escamotean algunos puntos fundamentales. El primero es que los peajes no se pagan al Gobierno español sino a Abertis, una empresa catalana, con directivos catalanes y accionistas mayoritariamente catalanes: el más importante, La Caixa. Abertis era precisamente el candidato mejor visto por la Generalitat para gestionar la después fallida privatización del aeropuerto de El Prat.
Y venga berrear su eterno y cansino "España nos roba" cuando son los chorizos catalanes quienes se llenan los bolsillos a cuatro manos.
Pero hay más, durante los siete años que ERC formó parte del tripartito no abrió la boca ni para estornudar, ya le iba bien...
Es ahora, cuando ya no tiene posibilidad de seguir mangando, cuando se lanza a la caza del voto de los merluzos -los cuales siempre son de todos los colores, por cierto-.
El otro punto que tampoco se toca es que en los siete años en que ERC gobernó en Cataluña participando en el tripartito de la Generalitat las plataformas antipeajes abandonaron sus movilizaciones, si bien éstos siguieron existiendo.
¿Por qué dichas plataformas abandonaron las movilizaciones si los peajes continuaban? Porque las movilizaciones, si no están promovidas desde "arriba", se eliminan drásticamente. Jamás hay que fiarse de ellas.
Toda esta situación ha provocado malestar en La Caixa, donde se considera que siempre se ha apoyado a Cataluña no sólo en proyectos como el aeropuerto, sino en otros como Port Aventura o, más recientemente en el apoyo financiero a la Generalitat ante el cierre de mercados de deuda. Por eso, la tibieza del gobierno de Artur Mas ante la protesta no ha sentado bien en la planta 24 de las torres negras de La Caixa.
"Torres negras" nada menos... Muy acertado. Leer El Periódico de El Prat.
Cataluña nos roba a cuatro manos a los catalanes desde hace muchos años, desde que Jordi Pujol asentó aquí sus posaderas porque él marcó la pauta del choriceo que durante más de 30 años nos tiene acogotados.
Mientras no hubo crisis económica pasábamos mal que bien, con el robo de dinero de los casos sobradamente conocidos y a los que no se les dió mucha importancia porque, aparte de que no había nada que hacer por nuestra parte, ya que ellos lo manejan todo, parecía que tampoco nos afectaba mucho en referencia a nuestros ahorros.
Pero ahora los mangantes necesitan más pasta y van como hienas a sacarla de donde sea, hasta el punto de robar el dinero de sus clientes.
Antes de decir "España nos roba", que los merluzos barran y frieguen con zotal su casa.