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lunes, 20 de agosto de 2012

Aburrimiento y calor



Más o menos como el chucho de la foto está la gata Bimba, aunque sin hielo. Pero desaparece todo el día, metida en el rincón más oscuro que encuentre y cuando doy con ella me mira aburrida y fastidiada, como diciendo "¿Por qué enciendes la luz, pesada?". Me disculpo, diciéndole que voy a buscar mi farmacia particular para hacerme la cura y que siga, que siga su siesta.

Ambas estamos más planchadas que la camisa de un ejecutivo. Ignoro si es por esto que todavía no ha intentado asesinarme de nuevo o que se ha olvidado de Negret al que no le permití matar y por esto me la tiene jurada.

Aburrimiento porque las noticias son infumables. Haciendo el recorrido habitual diario por todos los medios, no son más que tonterías para desviar la atención: el delincuente de Marinaleda, los perroflautas de Gràcia, el exjuez estrellado intentando seguir en el candelero con Asange, los independentistas de pa sucat amb oli duro con sus pretensiones psicotrópicas, y el Gobierno mareando la perdiz con el rescate.
El tema etarra ya no da más de sí. Está todo dicho y mostrado por activa y por pasiva y aburre repetir las cosas a quienes no ven más allá de sus narices, estando convencidos de que ceder es lo mejor.

El calor es mortal. No es ironía, la gente muere debido al calor.
Hace dos días que tengo intención de ir a la Fiesta Mayor de Sants, donde también decoran las calles como en Gràcia, para hacer fotos. Pero no hay manera. Me levanto por la mañana para salir a comprar, con la idea de ir por la tarde, al caer el sol, pero a mediodía caigo en la cama completamente agotada y para cuando me despierto ya es de noche y demasiado tarde para fiestas :(
En fin, tendré que ir por la mañana temprano y hacer las fotos sin gente porque estarán seguramente todos durmiendo. ¡Anda!, pues mejor, así no habrán aglomeraciones y podré fotografiar mejor los decorados. ¡No hay mal que por bien no venga!