Jordi Borràs, cazador indiscriminado
Apunta
su objetivo donde le parece, sin molestarse en hacer ninguna
comprobación, mezclando a personas de las cuales nada sabe, guíandose
por su impresión personal de que "si tienen este aspecto, es que lo
son". Curiosa percepción la suya y sobretodo, tremendamente infantil.
Su
trayectória es harto conocida, aplaudida por los suyos, deseosos de
encontrarse por la calle las caras a las que él pone una diana, y
lamentada por personas a quienes ha puesto dicha diana y que no tienen
nada que ver con lo que él asegura miserablemente.
Yo
podría haber elegido una foto suya donde se le viera la cara, tal como
hace él con sus víctimas, pero he preferido esta, congelado en su
trabajo de verdugo.
Que no sea
consciente del daño que hace no le exime de culpabilidad; suele suceder
con personas de pocas luces y escaso entendimiento, dedicadas a su
pasión cinegética de personas que no son afines con sus deseos.
Cuando tiene un encontronazo se queja públicamente, haciéndose la víctima. La hiena vestida con piel de cordero.
Nació
Digital es el medio que le da amparo actualmente. ¿Tendrán un buen
gabinete de abogados para enfrentarse a las posibles demandas de quienes
se han visto fotografiados como ultras en sus páginas? Porque hoy día,
parece que calumniar es gratis y con los medios de los que disponemos,
prácticamente jauja. Pero si un medio acepta alojar calumnias, es
evidente que debe pagar por ello, ya que es responsable de lo que
publique, lo firme quien lo firme.
Resulta
lamentable la existencia de estos medios dispuestos a alojar un "álbum
de ultras", de personas señaladas indiscriminadamente, sólo por su
aspecto, y creo que ilegal, ya que una cosa es publicar fotos de un acto
callejero, pero nunca etiquetarlas de esta manera, poniendo una diana
en su cabeza.
Este artículo fue censurado en Facebook y yo baneada al no aceptar que mi trabajo fuera digno de serlo . Se me preguntó al entrar y al negarme a acatarlo se me baneó sin contemplaciones.
LAS VOCES DEL PUEBLO me animó a seguir, asegurando que esa era mi casa, que todo el que fuera censurado tenía su sitio allí... Muy graciosos.
