Allá que se fue Arturito a Rusia, creyendo ser recibido con reverencias y atenciones de gran mandatario como rey... ¡uy!, quiero decir presidente de "su Nación", y por ello se alojó en el Hotel Radisson Royal con su esposa y un sequito de 30 personas, 14 de ellas altos cargos de la Generalitat.
Hotel Radisson Royal de Moscú
Sin embargo no fue recibido por nadie importante porque el mundo no está para naciones de opereta y chichinabo y nuestro ardoroso paladín de la tontería y el ridículo tuvo que codearse con autoridades de segunda fila, no teniendo su presencia ninguna repercusión mediática. (Seguro que si va Manolo el del Bombo lo entrevistan todos) Y para más gracia, bajo la bandera española, la única que los rusos reconocen por mucho que les llegue un sinvergüenza dilapidando el dinero de su pueblo.
El precio de una habitación normal en el Hotel Radisson Royal es de 300 € por noche y con un sequito de 30 personas la calculadora echa humo, pero es que el reyezuelo se instaló con su reina en la suite Ambassador (foto de arriba) cuyo coste asciende a 1.600 € por noche.
Este viaje era del todo innecesario, se podía haber enviado a cualquier cargo para asistir a un foro económico sin más importancia, como los muchos que hay, pero el reyezuelo catalán quiso llevar a su reina rusa a su tierra y pasar unos días de ensueño a costa de nuestro bolsillo, como siempre.
A este hombre se le ha ido la cabeza con sus fantasías. Ayer dije en un comentario de mi anterior artículo que sólo tiene la cara muy dura y juega a crispar para poder mangar más, pero después de esto empiezo a pensar que su cabeza no funciona debidamente porque sólo a un necio se le ocurre seguir dilapidando el dinero de Cataluña en empresas absurdas e inútiles cuando aquí falta el pan, la sanidad, la vivienda... todo.

