Mostrando entradas con la etiqueta dictador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dictador. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de marzo de 2013

El patetismo de los dictadores




No quería escribir sobre el tema porque no me regodeo con la muerte de nadie, aparte de que tampoco suelo hacerlo sobre asuntos internacionales y de este hombre sólo he hablado en comentarios cuando ha habido ocasión, más que nada, por dejar en evidencia a quienes le han apoyado.
Pero me han impactado sus últimas palabras:


"No podía hablar, pero lo dijo con los labios: 'Yo no quiero morir, por favor no me dejen morir' (...)"

Ante esto se me han puesto los pelos de punta. Es un lamento de cobardía, algo que no soporto, pero que cuando viene de alguien sentenciado sin remedio, alguien que no ha dudado en hacer y deshacer a su antojo, matando incluso, muestra un patétismo sin igual. Es el cobarde que chulea mientras es poderoso, pero que cuando le llega la hora como a todos, se rebela y llora, híncandose de rodillas si pudiera moverse.

Quiso dar una imagen de valiente y se ha ido como un cobarde, sin dignidad.



Ha dejado un país fuertemente dividido y el vicepresidente Maduro ha heredado su chándal de payaso en las exequias y ha sacado a la calle al ejército, imponiéndose como sucesor, sin respetar la Constitución que señala al Presidente del Parlamento como mandatario en funciones hasta las elecciones. Con ello está clara la herencia que deja y la permisividad de los mandatarios que acudirán al funeral de Estado sin importarles en absoluto que lo que ocurra allí sea legal o no.
Don Felipe será el que nos "represente". Mal tropiezo para quien intenta huír de corrupciones y escándalos familiares si se aviene a formar parte de una farsa política y dictatorial, aunque sea internacional.