Este domingo se celebrará el clásico entre el Barça y el R. Madrid y la directiva no ha tenido otra idea que decorar las gradas con la Senyera en vez del Baugrana de los colores del club.
Esta evidente provocación política no se queda aquí porque en determinado minuto se gritará por la independencia, todo perfectamente orquestado para crispar los ánimos, aparte de que los miserables manipuladores de la ANC han pedido a los aficionados que lleven estrelladas cubanas con los colores catalanes.
El deporte es una cosa y la política otra, jamás deberían mezclarse porque quien admira y sigue a un equipo o deportista, no lo hace por política.
El Barça tiene más peñas fuera de Cataluña que dentro de ella y lo que están haciendo esta directiva y sus fánaticos separatistas supone un desprecio a muchísima gente que admira al club y sus jugadores.
Posee un total de 1.444 peñas, de las que 677 se encuentran en lo que el club denomina ámbito 1 (Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Cataluña Norte), es decir, los conocidos como «països catalans». En el ámbito 2 (resto de España) hay 675 peñas, y en el 3 (resto del mundo), 92. De modo que el Barça puede presumir de tener bastantes más peñas en el resto de España (incluyendo las comunidades Valenciana y Balear) y en el mundo que en la propia Cataluña.
Efectivamente, siempre apropiándose de lo que no es suyo; ni Valencia ni las Baleares ni lo que llaman pomposamente la Catalunya Nord pertenecen a Cataluña, por tanto, hay más peñas Blaugrana en España que en esta desgraciada región de la que se han apoderado a su antojo.
«Habría que preguntar a la masa social del Barcelona que acude al Camp Nou de dónde se siente realmente», añade Edmundo Bazo, que también es delegado de la coordinadora que aglutina a las 21 peñas azulgranas de la zona centro (Madrid, Guadalajara, Toledo...). El viernes por la tarde viajarán en autobús a la Ciudad Condal para pasar allí el fin de semana y el domingo disfrutar del partido ante el eterno rival.
Bonito, vendrán madrileños para jalear al Barça y serán recibidos con desprecio y odio por no llevar estrelladas cubanas ni gritar independencia. Esto es tirar piedras contra su propio tejado pero están tan eufóricos creyéndose ya ricos, que ni se dan cuenta de como dañan su imagen en el mundo, aparte de que en caso de independencia, sus estrellas iniciarian un éxodo para jugar en ligas europeas porque la liga catalana se convertiría en una de tercera regional.
Y si no que se lo pregunten a Gibraltar que ha tardado años en ser admitido provisionalmente por la UEFA.
Las estrellas del Barça no esperarán ni medio año y para cuando consigan ser admitidos, del club no quedará ni la sombra.
Resulta penoso ver cuanta ignorancia mueve a masas fánaticas que se dejan engañar por creerse especiales y considerar que no necesitan a nadie, que solos van a estar mejor.
Penoso que no se den cuenta de que sin el resto de españoles no son nada. Penoso que nieguen quien les ha puesto donde están porque sin todos estos españoles que vinieron de otras regiones y a quienes ahora les dicen que se vuelvan a su pueblo, Cataluña no habría crecido hasta llegar a ser lo que es.




















