Empezó su singladura a lo Pilar Rahola hace cuatro años, en un discurso combativo contra las industrias farmacéuticas, denunciando lo que muchos sabemos, que muchas vacunas sólo son para llenar los bolsillos de unos cuantos, sin eficacia alguna.
Monja benedictina en el monasterio de Montserrat (tengamos en cuenta la fuerte presión separatista actualmente de nuestra "sagrada montaña"), teóloga, doctora en medicina y... dura feminista. Tan feminista que está a favor del aborto, habiendo recibido amonestaciones desde el Vaticano.
También se declara ferviente admiradora del dictador Hugo Chávez, loando sin recato su letal obra, y en su paso por Estados Unidos se jactó de haber desconectado la máquina de un enfermo terminal.
Lo que podía haberle ganado admiración por su debut, ha terminado en posicionarla como una progre de chichinabo, indigna de vestir un hábito que al fin y al cabo tampoco usa como podemos ver.
Bonito cruzado de piernas. Al menos no usa minifalda todavía, pero todo se andará...
La tenemos ahora berreando por la independencia de Cataluña:
"La voluntad popular está por encima de la Constitución"
Cada vez que alguno de esos ansiosos por ser únicos y especiales deja ir esta frase, me pregunto si son conscientes de lo que dicen. Porque sin unas normas que regulen la convivencia, es evidente que reina el anarquismo, por lo que mal pueden exigir algo que no esté contemplado en este momento.
Es obvio que las normas se pueden cambiar cada X tiempo y es más, debería hacerse para evitar quedarse obsoletas. Sin embargo, tampoco es plan de hacerlo a lo loco, sólo porque lo pidan unos cuantos que andan histéricos.
Tengamos en cuenta que las estadísticas están manipuladas gracias a las tremendas subvenciones y los independentistas no son tantos como quieren hacer creer -y como creen algunos sin dos dedos de frente que se tragan lo que les echen-.
Luego está que una hipótetica consulta a nivel catalán no sería legal, puesto que es España entera quien tiene que decidir porque por mucho que se empeñen en sentirse especiales, no lo son, hoy y ahora son españoles, mal que les pese. Una consulta de semejantes características costaría sus buenos dineros y nuestras arcas tienen telarañas, lo sabemos todos. Aparte de que sería una total perdida de tiempo, dinero y esfuerzos porque a pesar de que muchos españoles se cisquen en los separatistas y quieran que se vayan de una vez, a la hora de la verdad no sería así y esta consulta a nivel nacional sería un ¡zas! en toda la boca.
A los indepes no les importa el dinero porque tienen los bolsillos llenos con el nuestro y el que tuviera que gastar España en sus fantasías les alegraría mucho.
Volvamos con la monja vedette. Es evidente que se dedica a la política, dado que aparece continuamente en medios. Yo tenía entendido que los ensotanados, tanto de un sexo como de otro, tienen un trabajo que cumplir, pero esta parece el padre Apeles, de plató en plató. Pregunto: ¿la Iglesia le paga un sueldo por imitar a Pilar Rahola? ¿O ya se lo saca -más bueno- con sus intervenciones?
A ver si la paloma esa pía algo. Aunque igual ya se la han comido con arroz.

