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sábado, 12 de diciembre de 2009

El burro catalán

. Nunca pensé tener que usar esta frase de forma peyorativa. La imagen de l'ase català nació en yuxtaposición al toro de Osborne, tan usado para declararse español hasta sin venir a cuento. A mí me la refanfinflan estas expresiones infantiles, allá los nenes con su jolgorio. Pero como contraria a la "Fiesta Nacional", donde torturar a un animal lo llaman arte y cultura, me hizo gracia que los catalanes escogiesen a este equido, muy apreciado por sus cualidades, las de una raza catalana que está siendo protegida por el riesgo de desaparecer. Y es que el burro catalán -como animal, no como persona, je je je...-, es muy inteligente. Llamarle burro es una injusticia. Pero... ahora me estoy refiriendo a los burros de dos patas. La fiebre independentista está alcanzando cotas de sainete.
21 CENSADOS, 400 VISITANTES

El pueblo más pequeño de Cataluña dice "sí" a la independencia por 18 votos contra uno

Alucinante. Un villorrio de 21 habitantes censados atrae a 400 gilipollas desocupados. Y no sólo periodistas y fisgones: Al mediodía, su alcalde, Ramon Vilalta, votó acompañado del presidente de ERC, Joan Puigcercós, quien aseguró que desde Sant Jaume se da un paso importante para lograr una Cataluña libre e independiente. "De Sant Jaume de Frontanyà a Bruselas", aseguró. Alucinante, repito. Que vengan a l'Hospitalet de Llobregat, mi ciudad, y van a recibir palos hasta en el DNI. Qué manera de hacer el ridículo. Por una parte, me desternillo de risa con sus burradas, pero al final cansa tanta idiotez. No hay que olvidar que soy catalana y me siento muy orgullosa de esto, igual que de ser española, así que no tolero que estos mentecatos me dejen en ridículo con sus payasadas. Y mañana, otra actuación circense en 166 municipios de Barcelona. .