Todas las redes sociales son infumables, ya lo dije hace años, cuando diarioque pasó de blogs a red social a la fuerza, por narices, si no "migrabas" tu blog allí, lo perdías. Y una vez allí, problemas y más problemas sin fin, aparte de que todo dios se enteraba si te hurgabas la nariz.
¿A mí qué me importa si fulanito le dice guapo a menganito o fulanita le tira los tejos a otro usuario?
¿O cuantos vídeos ha subido un tipo al que no conozco de nada y que estos me interesan menos que él?
Acabo de dejar de seguir a tres en Twitter, harta ya de ver la pantalla de Inicio con una interminable conversación sobre marcas de ginebra, combinados varios y tonterías a tutiplén, tal que si estuvieran en el bar de la esquina.
Y encima, estos te salen con que son la mar de cultos. Pues no es que lo demuestren muy a menudo, no.
En los blogs, cada cual hace lo que le viene en gana. Hay debate sobre el tema publicado, y también charla personal si se tercia, ¡pero no se obliga a otros a tragárselo!
Detesto las redes sociales.