Pilar Rahola, autodenominada periodista, aunque nosotros la conocemos por simple teruliana de fregados y gallineros varios, ha publicado una de sus "gracietas" habituales en ese medio independentista presidido por un conde y subvencionado por la Generalitat. Si el padre de ese señor levántase la cabeza, hundiría la de su hijo a collejas.
Recomienda la doña a los militares que se tomen una tila.
Es muy cansino este mantra sobre el ejército que van repitiendo desde los despachos gubernamentales. El último ha sido el ministro Morenés que ha hecho un discurso de una retórica tan estrambótica que exigía una tabla de logaritmos para entenderlo.
¡Oh!, para entenderla a ella no es necesario ninguna tabla, se expresa igual que Paqui, a quien le compro rapes y calamares en el mercado, así que es fácil entender lo nerviosa que está la señora Rahola con las declaraciones de los militares. Es que como ella es así de "demócrata", está firmemente convencida de que ella y los suyos pueden decir todo lo que quieran, pero a otros les está vetado opinar.
Pero lo que no es de recibo es considerar normal que el "ejército", así, en plural mayestático, tenga opinión sobre un conflicto territorial planteado en términos pacíficos y democráticos. El ejército no está para opinar políticamente (...)
Esta señora es graciosísima, lo del plural mayestático sobretodo. No iba a esperar que el ministro de Defensa o cualquier militar se expresen en singular. Pero claro, igual sí...
Lo del conflicto territorial es de traca, pero la guinda la pone con lo de que se plantea en términos pacíficos y democráticos.
Se me han terminado las ganas de reír. No le veo la democracia por ninguna parte a alborotar a los catalanes provocando enfrentamientos entre nosotros, a llamarnos "espanyols" despectivamente a los que rechazamos la secesión aunque seamos catalanes de generaciones. En suma, a negarnos nuestros legítimos derechos arrogándoselos todos ellos.
Se llenan torticeramente la boca con la palabra democracia, siendo así que se la pasan por el arco del triunfo al quitar la bandera española de las instituciones oficiales y declarar municipios "libres".
Si esto hacen ahora, da miedo pensar qué harán en caso de conseguir su ansiada "libertad". Libertad para mangar más, para someternos a los catalanes bajo su yugo totalitario haciendo lo que quieran sin respetar nada ni a nadie.
Porque resulta increíble que se amparen en su cansino victimismo, casposo y rancio de que están nada menos que colonizados y expoliados y que por tanto, los democrátas son ellos y nosotros, los malos que los oprimimos.
Sabemos que se trata de una huída hacia adelante para tapar las corrupciones de los Pujol, Mas y otros. Sabemos que el expolio se hace dentro de casa desde hace años. Sabemos que la corrupción no es exclusiva de los dirigentes catalanes, que está extendida a prácticamente todos los partidos. Pero montar semejante algarada nacional, provocando gravísimos problemas a todos, incluso contando embustes en el extranjero, yendo a lloriquear hasta a la Casa Blanca, sólo para robarnos a los catalanes más a gusto, tiene delito.
Por esto la señora Rahola está nerviosa cada vez que un militar expresa su opinión. Porque... ¿verdad que no ha hecho callar a ese par que están de acuerdo con la consulta? ¡Ay! pillina, pillina...
No debería usar esas faldas tan cortas porque se le ve todo.

