Ver noticia.
Ahí tenemos de nuevo al payaso de la Generalitat, ahora pidiendo ayuda a los economistas, sin detenerse a pensar que si realmente lo son, van a huír de él como de la peste.
En referencia a que la nueva sede de los economistas catalanes está construida en el terreno que ocuparon durante décadas las atracciones infantiles Caspolino, ha bromeado con que los economistas "son como los niños: les gustan los caballitos, pero aquí también había autos de choque, con los que hay que tener pericia para chocar con gracia y no hacer daño a nadie". También ha ironizado con que los economistas han edificado una nueva sede mientras la Generalitat está vendiendo sus edificios, lo que ha relativizado: "No pasa nada: no te vas del todo; te quedas, pero de otra manera".
Señor Mas, cuando yo me divertía con los autos de choque, mi especialidad era esquivar y le aseguro que era toda una experta; daba marcha atrás justo cuando un par de tontainas pretendían atizarme fuerte y a continuación los embestía por el flanco, igual que los que intentaban hacerlo por detrás, controlaba toda la pista. Usted no sabe nada de esto, absolutamente nada.
Este hombre provoca vergüenza ajena, es un zascandil. La Generalitat vendiendo sus edificios por falta de fondos (ya... eso de Espanya ens roba...), y al mismo tiempo edificando otros. ¿Esto cómo se come? Pues igual que las famosas "embajadas" catalanas por el mundo, intentando ser lo que no se es ni se será porque su plan es aparentar y si cuela, cuela.
Me niego rotundamente. Las "gracietas" de Mas -y de Junqueras- son propias de infantiloides, de inmaduros, así consideran a sus votantes y por ello así actúan, convencidos de que les apoyarán.
Qué triste.
