Estamos llegando a un punto en que salir a la calle supone peligro mortal gracias a la total permisividad de las autoridades a las hordas de delincuentes asesinos llegados de fuera.
Ha sucedido esta semana, en una piscina municipal, la de Entrevías, en el barrio madrileño de Vallecas. Los socorristas observaron a una niña de cinco años en el fondo, la sacaron, pero al disponerse a reanimarla, la familia de esta, un grupo de 25 o 30 gitanos serbios, lo impidió.
Con gritos, empujones, golpes y amenazas de muerte, "¡No saldréis vivos de aquí!", los tres socorristas tuvieron que encerrarse bajo llave en el botiquín mientras otros empleados llamaban a la policía, la cual tuvo que escoltarles hasta la salida.
¿Acaso lo normal no sería que metiesen a los agresores en un furgón y se los llevasen detenidos? Pues no, en esta España que nos ha tocado vivir, este campo de delincuencia en el que la ha convertido Zapatero, como mucho se escolta a los agredidos -eso si se llega a tiempo- y a los agresores se les dan palmaditas en la espalda, "Cálmese usted, buen hombre, que es malo alterarse".
La piscina tuvo que cerrar y el jueves tampoco abrió, por falta de socorristas. Hacen lo que quieren, consiguen sus propósitos porque nadie les para los pies, nadie los pone en su sitio.
¿La próxima vez lincharán a un adolescente español por rozar a una niña serbia en los juegos acuáticos? Miedo me da porque sí, puede pasar.
Y lo siguiente será hacer horarios distintos para hombres y mujeres, como ya ocurre en muchas ciudades francesas.
En Lérida han implantado la figura del "mediador cultural", concretamente en las piscinas de La Paeria, esta temporada ejercerán su función diez: dos rumanos, cinco magrebíes, un senegalés, un catalán y una uruguaya.
¿Esto es cachondeo?
Como dice un comentarista en tono jocoso:
Pimpollo, Vic. 24/06/2011 - 17:00Veamos. 10 mediadores que serán coordinados por ¿Cuántos responsables? Que a su vez estarán dirigidos por ¿Cuántos supervisores? En la cúspide de la pirámide, encontaremos al cuñao de ¿quien? dirigiendo el cotarro. Sueldos y MÁS sueldos
Así es, los que viven de las subvenciones se hacen de oro con la inmigración, es su gallina de los huevos de oro, por esto cuidan y miman a los salvajes homicidas.
