Nunca ha sido algo de mi agrado. Como he dicho varias veces, llegué allí por una causa que se fue al carajo pronto, dejándome la mar de planchada.
Me olvidé de ese nido de ratas hasta que varios amigos me llamaron allí y, una cosa por otra, usé ese medio por, como me dicen los que no son capaces de dejarlo: "No me fío de Facebook, pero sirve para darse a conocer".
Estupendo, muy bien. Pasa ahora mismo que yo tengo un problema con Facebook.
Primero, me han bloqueado la cuenta porque alguna rata ha hecho una falsa denuncia, afirmando que uso un nombre falso, cuando hasta las palomas de la Plaza Cataluña saben que me llamo Teresa Coscojuela.
Facebook es culpable por bloquear la cuenta de un usuario sin comprobar que una denuncia anónima sea cierta, dado que es el denunciado quien tiene que hacer gestiones para demostrar su inocencia, no el calumniador para probar su falacia.
Bonito, ¿no? Esto me suena de algo...
Según un amigo allí, avezado en estas lides, tengo que enviar a Facebook fotocopia de mi DNI. ¿Y por qué narices tengo que identificarme de semejante manera, si hay cantidades industriales de nicks a los que no se lo piden?
Namierda, no me da la gana y paso de ese nido de ratas. Pero... ¡estoy harta de recibir en mi correo notificaciones!
Son unas alimañas pestilentes que te impiden el paso, pero te bombardean el correo con su mierda. No puedo entrar para darme de baja de todas las páginas, esas en las que no me dejan participar, pero que me dan por saco constantemente, obligándome a mirar el correo por si se trata de algo importante.
Nada puedo hacer, Facebook se ha hecho dueño de mi cuenta de correo y, como dije un par de veces, hasta mi ex jefe puede recibir una invitación "mía" para verme allí al tenerle en mis contactos de correo, correo privado, no de esa porquería, cuyo dueño tendría que estar entre rejas.






