El tema de Eurovegas ya comienza a apestar por los gilipollas que creen que dará puestos de trabajo sin haber comprendido que no es así, que se trata de una mafia que traerá a su propia gente, de ahí exigir cambios en nuestras leyes.
Que haya un montón de burros es normal, si no fuera así no estaríamos como estamos. Son pelín pesados y tocacoñazos.
Anda ahora el inefable tontolculo de Trias diciendo lo que yo ya dije desde febrero, que la mafia de Eurovegas es esto, una mafia, y que lo que pretenden es demasiado gordo para que ni siquiera unos chorizos lo acepten.
Trias dice no poder aceptar que los menores accedan a las salas de juego y la chotacabra de Esperanza Aguirre intenta negociar lo de fumar.
Me cago en su puta madre. ¿Por qué a los yankis se les va a permitir fumar si aquí se ha prohibido de todas todas, incluso enviando a la mierda a los establecimientos que hicieron costosas obras?
Puerca Aguirre, zascandil esperando pasta por su permisividad. Asquerosa.
No quiero mafiosos en Barcelona, pero tampoco en Madrid.
¿Ningún gilipollas de los que creen que Eurovegas nos proporcionará puestos de trabajo se ha parado a pensar por qué han elegido España?
¡Por idiotas, buuuurros!
Por anormales. ¿Acaso se lo han planteado en otro país europeo? No, porque saben que la respuesta sería no sin zarandajas. Pero saben que los mandamases de España son gilipollas y una buena parte de la población también.
¿Qué puestos de trabajo si se traen a todo el personal de fuera? Burros, idiotas, gilipollas.
Estos mierdas que creen recibir a Mr. Mharsall producen mucha pena, igual que en la peli del genial Berlanga. Resulta sorprendente constatar la burrería a lo largo de los años, que la boina y el cachirulo no han desaparecido de España por mucho que se intente disimularlas con Internet...
¡NO A EUROVEGAS!













