Familiares de víctimas reclaman al nuevo Congreso que condene el franquismo
El proceso de transición llevó aparejada la Ley de Amnistía, como símbolo de reconciliación nacional; sin embargo, la izquierda no quiere concordia, es una alimaña vengativa, siempre buscando el enfrentamiento, roe que roe sin descanso, como buitres dandose un festín con las entrañas de cadáveres.
La izquierda cometió también muchísimos crímenes. Muchas personas, sin más delito que ir a misa, fueron sacadas de sus casas y asesinadas en una zanja. La documentación es extensa, nadie se inventa nada.
Si esa ley no tiene ningún valor para esta gente, que piensen que entonces a ellos también les va a tocar pagar la factura porque los suyos también tienen las manos manchadas de sangre y no poco precisamente.
¿Qué impulsa a esta gente a estar siempre royéndose el alma, a no descansar ni dejar descansar ni a los vivos ni a los muertos?
Su prepotencia y cinismo pasan de la raya al olvidar a los asesinados por su gente. Como si no hubiera sucedido. Como si no fuesen personas.
Gritan y exigen una condena unilateral, olvidando que se luchó padre contra hijo, hermano contra hermano y que en caso de pedir cuentas, todos son culpables por haber cometido las mismas atrocidades, ya en un bando, ya en el otro.
Su actitud es miserable, ruín y vil, siempre buscando el enfrentamiento y el odio.
