Josu Uribetxeberria Bolinaga. Concedido el tercer grado con una condena de más de 200 años de cárcel
Una vez aprobado el tercer grado, la situación del interno vuelve a depender de la Junta de Tratamiento de la cárcel de Zaballa que en esta ocasión deberá elaborar un propuesta sobre la idoneidad de otorgarle la libertad condicional que, de ser aprobado por el juez, supondría su definitivo traslado a casa. A diferencia del tercer grado, la decisión sobre la libertad condicional depende en exclusiva del juez central de vigilancia penitenciaria, José Luis Castro, o del juez de guardia que le sustituya.
Hace años que ETA consigue lo que quiere, tanto del PSOE como del PP, no hay más que recordar a De Juana Chaos paseando -con escolta- y yendo de compras con su novia, después de su "huelga de hambre". Y como le dieron permiso para ir al dentista, ¡nada menos que a Irlanda!
Naturalmente, ya no le volvimos a ver el pelo excepto en fotos tomadas por periodistas, asistiendo allí a actos proetarras.
Ahora sabemos que vive tan ricamente en Venezuela, paraíso de asesinos de todo pelaje, engendrando más terroristas.
La lista es larga, indignantemente larga y no debemos olvidar el atentado a la T-4 de Barajas, cuando a Rodríguez Zapatero se le escapó que se había tratado de un "accidente".
La banda había avisado de la colocación de explosivos, pero las dos personas fallecidas dormían en sus coches y no oyeron los avisos para desalojar el aparcamiento. Si las palabras de Zapatero no eran suficientes, los etarras hicieron un comunicado informando de que se había tratado de un aviso porque el Gobierno tardaba mucho en cumplir su parte.
¿A qué acuerdo habían llegado ETA y PSOE? Es fácil de suponer a tenor de lo sucedido posteriormente.
¿Por qué el PP sigue el mismo camino? Esto plantea algunas dudas pero lo más lógico es pensar que se debe a su sempiterna cobardía y sobretodo, a que cuando estaba en la oposición basó su hoja de ruta en imitar al PSOE para conseguir ocupar su lugar.
Uribetxeberria fue, además del asesino de tres guardias civiles -Mario Leal Vaquero, Antonio López y Pedro Galmares-, el responsable del secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara al que mantuvo encerrado en un reducido zulo durante 532 días en condiciones infrahumanas y que al ser detenido por la Guardia Civil
se negó a decir cómo llegar a él, pretendiendo que muriera de hambre.
Ahora exige sus derechos por razones humanitarias. Las hienas asesinas se acuerdan de los derechos humanos sólo cuando les concierne a ellos, jamás cuando atañe a sus víctimas.
A todo esto, este cáncer "terminal" me huele a otra visita al dentista en Irlanda.