La segunda por la izquierda, delante.
¿Cómo es posible que una familia de apariencia normal, totalmente occidental por sus ropas, haya acabado en este horror del Islam?
Ni Sakineh ni sus otras dos hermanas que le siguen en edad llevaban velo en su adolescencia. ¿Qué demencia hizo que su vida cambiase y tuviese que embozarse en trapos y que ahora esté condenada a muerte?
¡Mirad, occidentales, mirad! ¡Así acabaremos todas las mujeres de Europa!
Nuestro fin será como el de Sakineh porque sólo hay cobardes que ceden el paso al moro, ¡maldita sea su estampa y su semilla!
Sakineh será ahorcada en vez de lapidada, toda una atención del sátrapa iraní que, cual Zapatero con babuchas, también sabe un huevo de mentir y manipular:
La semana pasada,el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, reiteró que no existía la condena a muerte y que se trataba, igualmente, de propaganda, pero luego comparó su caso con el de Teresa Lewis, la mujer que el pasado jueves fue ejecutada en Estados Unidos por un delito similar.
Primero "no existía condena a muerte", era una invención del perro infiel, pero claro, si el perro infiel ejecuta a mujeres, pues nada, ya no hace falta disimular.
¿Dónde están los Caballeros Cruzados de antaño? ¿No queda ni una pizca de ADN de ellos? Lo lloraremos con lágrimas de sangre. Incluso los que ahora ríen defendiendo al moro.

