Ni Felipe González con todas sus corrupciones, sus robos, chanchullos e ilegalidades por docenas, ni siquiera con el oscuro asunto de Mister X y el terrorismo de Estado, fue capaz de cargarse a todo el Gobierno.
González no era tonto y prefirió salir para calmar los ánimos. Lo consiguió. Desapareció del mapa político español, dejando a Aznar la ingente tarea de reponer la economía que él había malversado y dilapidado.
Una vez conseguido el dificil objetivo de volver a llenar las arcas, fue el momento de que el PSOE volviese a gobernar para vaciarlas de nuevo.
No era fácil. A pesar de que Rodríguez Zapatero había sido elegido con este único propósito, elegido por ser joven, simpático, con "talante" y bastante bobo como para creerse cualquier cosa, los españoles no tenían intención de volver a pasar penurias económicas en manos de los socialistas.
Y llegó el 11-M.
Desde PRISA se encargarón del fabuloso montaje, lanzando a las ondas lo que luego fue eliminado y ocultado de los archivos de audio de la SER. Iñaki Gabilondo nos contó un cuento sobre unos terroristas musulmanes que usaban cinco calzoncillos a la vez, cada uno. (Aunque el Corán no diga nada al respecto para iluminarnos sobre tan curiosa costumbre)
Nos enteramos, estupefactos, de la desaparición y aparición misteriosa de una mochila embrujada que al parecer, andaba compinchada con una furgoneta Kangoo. Dicho vehículo tenía una cinta del Grupo Mondragón en el salpicadero, así que les hizo la pirula a los moros. Porque según los socialistas, el atentado fue obra de musulmanes, no de ETA como afirmaba Aznar. En este caso, el etarra Asier Eceiza Ayerra, lugarteniente de Txeroki, iba en uno de los trenes sólo a trabajar... ¡Por supuesto, a "trabajar", como no!
Vale la pena ver el vídeo.
Los vagones fueron destruidos inmediatamente, cuando España es un país dificil de limpiar, en que todo se deja abandonado durante años y años. Pruebas destruidas, explosivos imposibles de reconocer por los expertos porque unos dicen una cosa y otros la contraria. Policías que se contradicen. Suicidas que ya estaban muertos en el momento de "inmolarse". Un GEO muerto misteriosamente, sin explicación convincente y cuyo cuerpo fue sacado de su tumba para quemarlo. El cuento socialista dice que lo hicieron musulmanes por venganza. Pues va a ser que no, porque los musulmanes sienten repelús a tocar un cadáver ya enterrado. Quemando el cuerpo, lo único que se consigue es que no se le pueda hacer la autopsia si la familia acaba oliendo a cuerno quemado y no acepta la falsa explicación de Interior.
El juicio una farsa. Todos los acusados están libres. Y recompensados largamente algunos mandos policiales, además del juez Bermejo por haber sido tan amable de mirar para otro lado.
Ver este enlace para comprobar cómo premia Rubalcaba los delitos.
Por ello no es extraño que premie a los etarras. Ya lo estamos viendo hace tiempo. Después de haber dejado ir tranquilamente a De Juana Chaos, se ha dado carpetazo al asunto "por no saber dónde está". Muy graciosos, ¿verdad? ¿Y ese al que han excarcelado para "cuidar a su mamá"? La mamá se dedica a pasear con amigas y tomarse su café con leche, más fresca que una rosa, y a su hijo lo ve de higos a brevas porque claro, está muy ocupado preparando otra de las suyas. Esto de matar gente debe ser muy cansado y la campaña para las elecciones está a la vuelta de la esquina como quien dice.
(Seguirá...)
