Por fin se va la plaga biblíca, se ha despedido hoy de los suyos y como no podía ser menos, nos ha vuelto a dejar con la boca abierta con sus embustes.
“Es vedad, tardé en reconocer la crisis”, ha admitido con claridad por primera vez, aunque a continuación ha lamentado que se le exigiera “anticipar” una recesión que “muy pocos pudieron” prever.
¿Muy pocos? Lo sabían hasta las palomas, no se hablaba de otra cosa en todo el mundo y él venga soñar con los Mundos de Yuppi y afirmar con toda su patulea de analfabetos que veía brotes verdes constantemente, que estábamos en la Champions League de la economía mundial y una sarta de sandeces como para lucir un embudo en la cabeza.
- "Queremos que los ciudadanos paguen menos impuestos, que tengan una buena sanidad pública y que consuman menos alcohol y tabaco. Y eso creo que es ser de izquierdas en el siglo XXI" (2005).
- "En esta Champions League de las economías mundiales, España es la que más partidos gana, la que más goles ha hecho y la menos goleada. Esta es la realidad" (2007).
- "No hay señal de recesión económica. La economía española tiene muy buen fundamentos" (2007).
- "No estamos en una crisis económica. No debemos ignorar que pasan cosas, pero no hay que exagerar" (2008).
- "Si esto es una crisis, ¿qué pasaría si estuviéramos creciendo al 1,5%, destruyendo empleo y tuviéramos un déficit del 3% como la mayoría de países con los que competimos?" (2008).
- "En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay gente que no pasará ninguna dificultad" (2008).
- "Nuestro país tiene condiciones, en esta legislatura, para llegar al pleno empleo" (2008).
- "El Partido Socialista ha demostrado ser el partido hoy, en España, que hace crecer la economía y ahorra como nadie" (2008).
- "Quizás España tenga el sistema financiero más sólido de la comunidad internacional" (2008).
- "No recortaré los derechos de los trabajadores" (2009).
Este irresponsable ha hundido España en la miseria con sus delirios, derrochando el dinero a manos llenas, destinándolo a fines sociales absurdos unos y vengativos otros. Ha reabierto heridas, ha enfrentado a los españoles, lo ha destrozado todo entrando en el Gobierno como el caballo de Átila, y aún tiene la desvergüenza de echar la culpa a otros.
Sus palabras finales no tienen desperdicio, antes de pedir unidad en el partido (bueno, al menos se da cuenta de que las navajas vuelan), ha soltado otra perla de las suyas:
“Aquí termina mi tiempo. Confío en que vais a saber hacer las cosas para que la nueva etapa esté llena de servicio a España, ideales colectivos de nuestro país, afán de una ciudadanía libre y responsable que jamás renunciará a la aspiración de la igualdad fraternal. Gracias compañeros y aquí estoy con vosotros”.
El único servicio que ha hecho el PSOE es a su gente, a los de su cuerda, despreciando al resto constantemente.
Sin olvidar como han ido colocando a amigotes y familiares para lucrarse a cuatro manos que aún antes de irse, este ha dejado bien situadas a sus feminazis, pagando, por supuesto.
Que el viento y las nubes se lo lleven muy lejos.























