Como catalana, estoy más que harta de toda esta purria independentista que se inventa derechos inexistentes, actuando al más puro estilo goebbeliano, ese de repetir mil veces una mentira para que acabe considerándose verdad.
Cataluña nunca ha sido una nación. Cataluña nunca ha sido independiente.
Perdió sus fueros al apostar por el caballo perdedor en 1714, en lo que fue una guerra de sucesión entre dos coronas, de ningún modo de secesión como intentan hacer ver los seguidores del nazi Goebbels.
Borbones y Austria-Habsburgo se disputaban la corona española y Barcelona apostó por la última que, como es sabido, perdió.
Por ello le fueron arrebatados sus fueros, no así a Navarra que se mantuvo al lado de los Borbones.
Sólo esto, política de la época. Entiéndase que he mencionado a Barcelona, no a Cataluña. Así es, en aquellos tiempos Cataluña no existía tal como se la conoce ahora, era Barcelona lo más importante, lo principal y conocido.
Por cierto, el pago del Borbón para derrotar a Barcelona fue Gibraltar. ¿Cómo van a pedirle a Juanca que exija la "devolución" de algo que su antepasado otorgó a cambio de la caída de Barcelona?
No olvidemos que todas las Casas Reales europeas están emparentadas y aunque en el pasado se dieran de bofetadas, siempre había acuerdos y chanchullos por intereses.
Su (nada) Graciosa Majestad ayudó a masacrar a los barceloneses y como premio recibió el Peñón de los micos.
El año pasado ya publiqué sobra la vergüenza de la Diada tal como la usan los traidores (botiflers), pero voy a repetir algo que considero importante:
A las siete de la mañana del 11 de septiembre de 1714, asalto final de la tropas borbónicas a Barcelona, Rafael Casanova sacó la enseña de Santa Eulalia, venerada por los barceloneses y cuya tradición, sólo podía sacarse cuando Barcelona corriese grave peligro. La vista del estandarte y las arengas de Casanova hicieron que las fuerzas se redoblasen y las tropas del mariscal francés Berwick se batiesen en desordenada retirada ante el contraataque barcelonés.
Pero un tiro hirió a Casanova en el muslo y ante su caída en combate, el contraataque quedó detenido.
A las tres de la tarde, Casanova emitió este bando por las calles de Barcelona:
«Se hace saber a todos generalmente, de parte de los tres Excelentísimos Comunes, considerando el parecer de los Señores de la Junta de Gobierno, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que separadamente están impidiendo que los enemigos se internen en la ciudad; atendiendo que la deplorable infelicidad de esta ciudad, en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, está expuesta al último extremo de someterse a una entera esclavitud. Notifican, amonestan y exhortan, representando así a los padres de la Patria que se afligen de la desgracia irreparable que amenaza el favor e injusto encono de las armas franco-españolas, haciendo seria reflexión del estado en que los enemigos del Rey N.S., de nuestra libertad y Patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras, baluartes del Portal Nou, Sta. Clara, Llevant y Sta. Eulalia.
Se hace saber, que si luego, inmediatamente de oído el presente pregón, todos los naturales, habitantes y demás gentes hábiles para el ejercicio de las armas no se presentan en las plazas de Junqueras, Born y Plaza de Palacio, a fin de que unidos con todos los Señores que representan los Comunes, se pueda rechazar los enemigos, haciendo el último esfuerzo, esperando que Dios misericordioso, mejorará la suerte.
Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan los presentes, y dan testimonio a las generaciones venideras, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, quejándose de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y extermine todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero así y todo se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la libertad, acudirán a los lugares señalados, a fin de derramar gloriosamente su sangre y su vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España
Y finalmente dicen y hacen saber, que si después de una hora de publicado el pregón, no comparezca gente suficiente para ejecutar la ideada empresa, es forzoso, preciso y necesario llamar y pedir capitulación a los enemigos, antes de llegar la noche, para no exponer a la más lamentable ruina de la Ciudad, para no exponerla a un saqueo general que profane los Santos Templos, y al sacrificio de niños, mujeres y a los religiosos. Y para que a todos sea generalmente notorio, que con voz alta, clara e inteligible sea publicado por todas las calles de la presente ciudad.
Dado en la casa de la Excelentísima Ciudad, residiendo en el Portal de S. Antonio, presentes los mencionados Excelentísimos Señores y personas asociadas, a 11 de Septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714».
Aquí no se menciona en absoluto a Cataluña como "nación" independiente, al contrario, se lucha por todos los españoles y a mí me revienta que el sacrificio hecho por aquellos valientes sea secuestrado y tergiversado por estos cuervos. No murieron para esto, para que los carroñeros se llenen los bolsillos a costa de sus cadáveres.
Botiflers!
Acabarem amb vosaltres, vergonya i oprobi dels catalans!
Vía fora! Vía fora contra els corbs!
Vía fora! Vía fora contra els corbs!
(Vía fora! era el grito en Barcelona para llamar al pueblo a defender lo suyo y a los suyos)


