O algo por el estilo, que tampoco está claro.
Alguien me ha pasado al correo una foto antigua de 'El País', asegurando que mi abuelo materno es el que aparece en ella, a la derecha. Reconozco que así, a bote pronto, casi lo admito porque el parecido es bastante y como por la fecha aún me faltaban años por nacer... Pero me ha intrigado el uniforme que viste mi supuesto abuelo porque no, nunca se dedicó a la política. Seguro.
El "informante" ha insistido en que sí, a pesar de mis dudas, conque ya se me ha subido la mosca a la nariz y he examinado a "mi abuelo" con lupa. ¡Narices!
Exactamente asi, va de narices porque el franquista de la foto tiene la nariz recta y mi abuelo tenía un narizón que legó a sus hijos, con el hueso muy prominente, así que no, es completamente imposible.
Lo que fastidia es que alguien que no es de la familia pero que conoció a mi abuelo en sus últimos años, se empeñe en afirmar que es él, por más que le diga que se dedicó a la pintura, tanto dibujando y pintando carteles de cine, como de brocha gorda cuando estos ya se imprimían.
En esta foto, del día de mi bautizo se puede ver cierto parecido, pero no pasa de ahí porque el puente de la nariz despeja todas las dudas, aparte de que es absurdo mantenerlo si sé que mi abuelo no vistió más uniforme que el de la guerra de África. Con tantas fotos que hay en casa, ni una con el uniforme de 'El País', ni media palabra de esas supuestas andanzas. Si fuese cierto, ¿por qué ocultarlas habiendo ganado Franco?
El "informante" es un progre, comunista a machamartillo, pero por mucho que se empeñe, no puede poner negro lo que es blanco.
Por cierto, le he "devuelto el regalo" envíandole un enlace sobre el "maravilloso éxito" de su admirado Manuel Sánchez Gordillo. ¡Juas juas juas!
Qué le vamos a hacer, son divertidos a pesar de todo porque no dan pie con bola.
Saludos desde aquí para mi amigo de otro sitio, el barcelonés, tal como le he prometido en nuestra charla privada.
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Saludos desde aquí para mi amigo de otro sitio, el barcelonés, tal como le he prometido en nuestra charla privada.






