Mostrando entradas con la etiqueta síndrome de Down. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta síndrome de Down. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de julio de 2013

Una edil con síndrome de Down





En la imagen, la edil Ángela Bachiller durante su toma de posesión

Existe una leyenda negra sobre los afectados por el síndrome de Down. Se les considera incapacitados intelectualmente, hasta el punto de provocarse actualmente abortos cuando son detectados en el vientre materno. Nada más lejos de la verdad, hay suficientes pruebas de que son más inteligentes que muchos cenutrios que se consideran normales.

Ángela Bachiller tiene 29 años, pero como todos los afectados, tiene aspecto infantil, cuerpo pequeño y expresión feliz. Son felices, porque son inteligentes y pueden desarrollar sus capacidades con normalidad, siempre y cuando gocen de una familia que les ama, apoya y ayuda.
Ángela trabaja en la Concejalía de Bienestar Social como auxiliar administrativa, una tarea para la que no están preparadas muchas personas que se dedican a pedir el aborto de gente como ella. Esos que se permiten cuestionar quién tiene derecho a vivir y quién no, sin darse cuenta de que tal vez, con estos planteamientos, quizá ellos sean los que menos boletos tienen para formar parte de la sociedad, porque la incapacidad intelectual no va acompañada de rasgos característicos, por mucho que se empeñen quienes así lo consideran.

Tenemos profesores con síndrome de Down y profesionales de todo tipo. No se limitan a confeccionar flores artificiales en un taller. Su inteligencia es la misma que la de cualquiera, simplemente, su aspecto físico es distinto.
La familia es muy importante para que puedan desarrollar sus capacidades, ya que si los consideran "tontos", no saldrán de esos talleres porque no les permitirán estudiar y prepararse como cualquiera.

Es, no sólo triste, sino indignante que ahora, cuando tantas personas afectadas por el síndrome de Down están demostrando tener la misma capacidad intelectual que cualquiera, los planes de aborto los incluyan como un deshecho que hay que tirar a la basura.

Este artículo no me parece muy claro porque se refiere a discapacitados intelectuales en general y de estos hay muchos que no tienen el síndrome de Down precisamente. Son otros casos y entre ellos, seguramente que se da la incapacidad para razonar mínimamente. No hay que meter a todos en un mismo saco. No es lo mismo el que está en una silla de ruedas y babea sin saber hablar, que estas personas capaces de saber lo que están haciendo y tomar decisiones propias.

Una parte de nuestra sociedad está enferma, pero no son los que tienen síndrome de Down precisamente, creo que se trata de los que quieren hacer "limpieza" sin ver la roña que tienen en el cerebro.