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martes, 15 de septiembre de 2015

Nuevo ataque ciberdelincuente de las ratas cobardes

Sobre las 18 horas de la tarde del lunes me he encontrado bloqueada una vez más en ese nido de trolls, virus  y ratas varias.

Ya tardaban en denunciarme por usar nombre falso, lo único que pueden hacer, puesto que respecto a mis opiniones y fotos subidas no les va, dado que no infrinjo las normas y por esto están que se roen las uñas hasta el codo, las pobres alimañas pestilentes.

Esta vez el programa se ha mostrado muy claro y he podido interactuar. Primero les he dejado claro que a mí no me vengan exigiendo que use mi nombre real, puesto que este también me fue bloqueado en su día. Y también el nombre de pila con el segundo apellido.
Si uso nicks es por culpa suya y de nadie más. Por su miserable política de aceptar denuncias anónimas.
Les he preguntado si ellos se molestan en comprobar que los denunciantes no usan nombres falsos. Pregunta retórica, puesto que sé que no.

Finalmente he accedido a darles mi DNI, y espero que se acaben todas esas mandangas de ratas asquerosas y su nido. Si por mis publicaciones no pueden acabar conmigo, ahora se les ha terminado la mamandurria del nombre falso.

A pastar fang!
Bon vent i barca nova!




jueves, 1 de agosto de 2013

¿Trolls? ¡Ja ja ja ja!




La imagen muestra lo que son capaces de conseguir los trolls, esos piojos que se dedican a infectar las redes sociales, blogs, y todo lo que caiga en manos de internet. Mera basura defecada por sus podridas mentes.

Ya sé que no hay que dar de comer a los trolls, pero es que el mío es tan divertido que me descuajaringa de risa. Lo llevo encima desde 2005, cuando entré en la red, y reconozco que al principio me inquietó mucho al ser novata, me hizo sufrir, sí, pero después de tantos años soportando a ese pellejo arrugado, me hace mucha gracia con sus chorradas absurdas y hay que aprovechar la ocasión de reír a mandibula batiente. ¡Qué menos! ¡Juas juas!

Suele seguir una pauta, no está siempre, tiene ciertas ausencias periódicas, señal de que en el cotolengo no le dejan teclear cuando tiene una crisis.
Ahora, después de un "descanso" de esos, se ha puesto las botas, dejando comentarios en varios de mis blogs y artículos antiguos. Qué gracioso es el troll, como si yo no supiera que una sola persona me odia tanto como para pasearse en blogs que no actualizo desde hace mucho e insultarme, ahora  "moderadamente", ya que se ha asustado por mi relación con abogados, je je je...
Su registro es penosamente tonto. Por mucho que intente hacerse pasar por otra persona distinta cada vez, ocho años son muchos para poder oler el tufo rateril de cloaca que desprende, incluso a través de los bites.
Cuando digo esto, suele responderme que no, que no es la única persona que me odia, que tengo muchos enemigos. ¡Ja ja ja! Pues a ver si se renueva, porque aparte del bobo de PB, que debe ser amigo suyo, aunque tampoco tiene muchas luces, todo apunta a esa cateta integral del cotolengo.

Ya sé que tengo muchos enemigos, ratita, pero no vienen a provocarme porque saben que les desmontaría virtualmente la cara de un zarpazo. Tú, como eres tonta y estás protegida por ser anormal, te atreves a todo y te dedicas a hacer el ridi más espantoso aunque no te des cuenta.

Cuídate, que hasta la peor alimaña tiene derecho a vivir.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Psicópatas de Internet







Aunque no apetezca hablar sobre esta chusma pestilente ni sea apropiado hacerlo, ya que así se crecen, pues no olvidemos que su miserable vida la basan en ser vistos en los blogs y foros vertiendo su bilis venenosa, ya que son incapaces de tener un blog serio, ya sea de opinión como de cocina o de fotos, tampoco está de más dedicarles un poco de tiempo cuando se ponen tan pesados que molestan sobremanera a quienes no están acostumbrados a ellos y a los que se dedican por el simple hecho de comentar al objeto de su odio.

Trolls hay muchísimos por la Red. Son una fauna cobarde que suele comentar anónimamente, o usando decenas de nicks para intentar hacer ver que son muchos quienes no están de acuerdo con tal o cual opinión. Fallan en que suelen cometer errores del tipo responderse a sí mismos con otra identidad, olvidando haber dejado previamente el comentario al cual "responden", aparte del lexico y detalles reveladores para un analista minucioso.

Sí, hay muchos, pero uno es especialmente tenaz en mis blogs y su persistencia desde hace siete años lo sitúa en una grave alteración mental digna de ser denunciada por lo que tiene de constante acoso y de difamación, atentando contra mi honor de persona honesta cuando esa rata ha abierto blogs donde se me acusa de ser la troll más activa de Internet (mira quién fue a hablar), de enferma mental y de dedicarme a la prostitución.
Que esto lo haga una psicópata resulta normal, pero que otros usuarios, con nombres y apellidos le hagan el juego por envidia, abriendo blogs en los que se hacen eco de las calumnias, es para sentarlos en el banquillo y así será.

Internet se ha convertido en una selva donde la mala gente perpetra sus maldades como si de una jungla real se tratase, aprovechándose de la impunidad del anónimato para anorrear a quien le molesta y también de un nombre "famoso" como el lata de sardinas, autor de los varios blogs difamatorios, muerto de envidia y celos ante su incapacidad de redactar artículos propios, usando siempre el copia-pega de noticias en su blog y esperando que otros las comenten.

Espero no tener que volver a dedicarme al tema de los enfermos mentales y los sinvergüenzas que aprovechan el tirón.
Mejor ignorar a tanta porquería.

Carpe diem!

sábado, 14 de abril de 2012

Pepe Botella y mil nicks más



Ya sé que esto supone echarle pienso al troll y por tanto, darle de comer, pero me cae tan gordo , que no puedo por menos que decirle que es un imbécil del cual me descojono con mis amigos en privado.

Como es completamente anormal, considerará esto una víctoria porque su media neurona no da para más, dado que su obsesión es ser visto desde su cobardía oculta, pero precisamente, por su cobardía, es evidente de que no es más que una mierda pinchada en un palo.

¿Alguna vez un troll dará la cara como yo? ¡¡¡JA JA JA JA JA!!!
Por supuesto que no. Estas mierdecicas van por ahí y por allá tocando las narices como gilipollas que son, sin media neurona.

A mí me dan pena, aunque mis amigos los envíen a la puta mierda en privado, pero no puedo evitarlo porque pelín más tontos y no nacen, los pobres.
Juro por Tutatis que me inspiran pena, pero como son tontos del haba, ni se enteran :(

martes, 7 de febrero de 2012

Discrepancias



Doy por finalizada mi colaboración en El Periódico de El Prat por discrepancias con su director y amigo mío, JV, algo que lamento profundamente, pero la amistad no me obliga a aceptar cosas con las que no estoy de acuerdo.

Todo ha sido por unos comentaristas anónimos que se dirigen en catalán a mí en aquel medio. Y cuando digo anónimos, no se refiere a que no estén registrados, es que ni siquiera se molestan en ponerse un nick o un nombre, por falso que sea, con lo que no sabes si es siempre el mismo o varios.
Harta del constante acoso, pidiéndome incluso explicaciones por entradas que no son mías, señal de que van a por mí y sólo a por mí, me negué a dar paso a esos comentarios, notificando que expresarse en catalán supone una falta de respeto al resto de lectores que no entienden esta lengua.

Igualmente se lo hice saber a JV en privado. Su respuesta ha sido que ha recibido quejas en Facebook, en la página de El Periódico de El Prat y que por favor, de paso siempre a todos los comentarios, estén escritos en el idioma en que estén. (Ambos somos administradores)

A mí el idioma me importa un pimiento, obviamente, manejo el catalán mucho mejor que esos paletos que cometen multitud de faltas constantemente. El asunto es que van a por mí, a hacerme perder el tiempo, a acosarme como una jauria rabiosa.
Empecé respondiendo pacientemente, pero insisten una y otra vez con lo mismo, trolleando. No son más que trolls y si JV quiere tener trolls, todos para él y que se divierta.

martes, 14 de diciembre de 2010

Mi mascota


Todo blog que se precie tiene su troll habitual, ¿no lo sabiáis? Si no tienes un troll no eres nadie en Internet, que lo sepas.
Al mío le he tomado cariño y todo porque después de casi cinco años haciéndo el idiota diariamente, con sus monerías y bufonadas, ya es mi mascota.

Me hace pasar muy buenos momentos, lo reconozco. Basta que ande un poco deprimida por algo, que en cuanto aparece, soltando alguna de sus habituales tonterías, me desternillo de risa y se me pasa todo. Ainsssssss... criaturita.

Y es que el animalico me admira tanto, que no puede reprimirse en intentar imitarme y va por los blogs disfrazada como si fuese yo. ¡Cuanto me quiere!
Bueno, vale, hay que tener en cuenta su escasa capacidad neuronal, por esto antes iba con su disfraz insultando sin ton ni son, pero poco a poco ha logrado comprender que se caía por su propio peso porque es de tontos sin sentido eso de insultar a quien te comenta, es tirar piedras contra tu propio tejado y nadie inteligente lo haría. Sólo mi mascota, claro.

Pero poquito a poquito, se ve que lo ha comprendido. Vaaaleee... que le ha costado casi cinco años, pero bueno, con media neurona y averiada, supone un gran triunfo, ¿no?
Ahora va tan pimpante, expresándose bastante modosita, intentando hacerlo como yo. Pasa que, claro, le va a costar otros cinco años comprender que yo no voy contando intimidades en público, así que tampoco cuela, pero es que le hace mucha ilusión hacer el ridículo.

Efectivamente, pronto me di cuenta de que su principal afán es hacer el ridículo cuanto más mejor y reconozco que llega a superarse, con lo que me depara muy buenas y sanas risas. A veces les paso algunos de sus gruñidos a algunos amigos y nos desternillamos hasta que nos duelen los costados.

Alguna vez me han preguntado si ese bicho existe porque, aunque muchos ya lo conocen, otros no. ¡Pues claro que existe! Vive en Cambrils (Tarragona), en la red de alcantarillado, pero le encanta mi blog y siempre está aquí.

Ya, ya sé que a los trolls no hay que mencionarlos porque hacerlo supone darles de comer y engordarlos como se ceba a los cerdos, pero es que me ha emocionado venir después de mi ausencia y encontrarme con una avalancha de sus gruñidos habituales, pero estos de preocupación.
Ayyyyyyy... ¿qué sería de mi mascota si yo falto? ¡Pobrecica, si no sabe hacer nada más!



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viernes, 30 de julio de 2010

Foros. Entre cenutrios y trolls

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Suelo participar en foros de actualidad y la figura del troll es harto común.
Hasta ahora los tenía catalogados en tres tipos:

1) Los que simplemente te insultan sin más.
2) Los tontos que se creen listos.
3) Los que van a reventar el foro cueste lo que cueste.


De los primeros no es necesario hablar, se funden solos.
Los segundos suelen ser exasperantes porque te sueltan unas "argumentaciones" que no sabes si lo dicen en serio o es que son incapaces de aplicar la ironía a sus escritos.
Habitualmente resulta que no, que de ironía nada, dicen lo que quieren decir y machacan con lo mismo, por más que les lleves el Archivo de Salamanca.

De los que se empeñan en reventar el foro, he llegado a la conclusión de que constan en la nómina del medio.
Se nota mucho que a estos no se les elimine nigún comentario, siendo así que al pardillo que caiga de cuatro patas y le responda, sí.
Es más que evidente que el troll del tipo 3 provoca constantemente hasta la exasperación, pero siempre está ahí, mimado y cuidado por el medio.

¿El motivo? La OJD. Un medio digital sube como la espuma si tiene mucha participación. Oficialmente puede llegar a ser el líder por este motivo. Por esto a veces vemos la noticia de que el medio tal encabeza el ranking. Todo falsedad por el uso manipulado y sesgado que se hace de esta auditoría, ya que, además de poner titulares espectaculares y/o morbosos para atraer participantes, cuando consideran que el ranking ha subido lo suficiente, no se cortan en eliminar comentarios, dado que no se puede volver atrás una vez registrado.

La Comunidad Qué!, del diario Qué! sabe mucho de esto. Siempre se han negado a eliminar el blog de un usuario, por más que éste se lo haya pedido insistentemente y casi de rodillas. No. Los miles de blogs inactivos desde hace años siguen computando para la OJD. Otra cosa es que, como en mi caso, baneen la IP para impedirte participar, pero mis blogs no han desaparecido, siguen allí, dándoles beneficios.

Ahora he constatado que ha aparecido un troll nuevo en los foros: el cenutrio. Es un indigente neuronal que adopta el nick y avatar de alguien conocido: Pepiño, Zapatero, De la Vega, Aído, Rajoy... Estos bobos creen ser muy graciosos y ocurrentes, pero no son más que trolls al confundir a los usuarios, muchos de ellos creyendo, no que sean estos personajes, claro, sino que son fans suyos.
Es cierto que no todos son capaces de darse cuenta de que este nuevo tipo de troll se está burlando del personaje del cual ha tomado la identidad y que considera su actuación una gracia, pero a mí -que sí lo he visto enseguida-, me parece una estúpidez porque dicen bobadas imitando al personaje, fuera de contexto con el tema, intentando ser graciosos. Y esto es simple y llanamente trollear porque apartan la atención del tema.

Todo funciona mal. Entre sinvergüenzas y payasos...

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