Mostrando entradas con la etiqueta Guarros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guarros. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de octubre de 2012

Mahometanos tocando las narices





************************************************
************************************************

La semana pasada, apenas un día después de salir a los quioscos la revista satírica El Jueves, su web se esfumó. Horas más tarde se podía encontrar el enlace (antes ni existía, volatizado), pero se iba a una página donde el bufón destrozaba un ordenador de un martillazo, gritando que estaba hasta los huevos. Y nada más, no se podía acceder a otra cosa.
Al día siguiente la web estaba normalizada pero no dieron ninguna explicación.

¿Censura?, pensé. No, ni cuando la portada de aquel par en plena faena hicieron algo semejante. Era evidente que se había tratado de un ataque informático y no hay que ser muy listo para pensar de quienes provenía, ya que los medievales sólo están anclados en aquella época en lo que respecta a las costumbres familiares y sociales, pero usan móviles de última generación, ordenadores, e incluso aprenden a pilotar aviones para causar masacres.


El centro islámico paquistaní de Barcelona Camí de la Pau ha presentado una demanda contra la revista satírica El Jueves, por la portada sobre Mahoma. La denuncia, a la que se han sumado una docena de entidades culturales y religiosas musulmanas, es por presuntos delitos de calumnias, injurias y ofensa de los sentimientos religiosos.


Y se llama Camí de la Pau, ahí es nada... Será la paz del camposanto después de blandir los cuchillos. Cosa fina.
La portada es una tontería porque allí no está el camellero pederasta, precisamente, el titular dice "¿Pero alguien sabe cómo es Mahoma?".
Que muestre a varios mahometanos en una rueda de reconocimiento policial es un chiste. Si esa gente carece de sentido del humor tienen un grave problema porque en la misma revista hay una serie semanal con las andanzas de Jesús vuelto a la Tierra por encargo de su Padre, a ver cómo van las cosas por aquí, si se puede finiquitar ya el Mundo o qué. Lo pintan como un tontaina que no se entera de nada pero es muy gracioso y divertido, para nada lo veo ofensivo tratándose de una publicación de humor, no como otras cosas, cocinar un Cristo, por ejemplo, o esa que se fotografió en pelotas delante de la Virgen de la Encarnación en su ermita.

¿Que esto no lo hacen los musulmanes? No. Ellos son más primitivos... Cuando se encerraron en la iglesia del Pi de Barcelona, exigiendo papeles para todos, hicieron sus necesidades en ella, por los rincones.
Vienen ahora estas asociaciones de puercos pidiendo respeto y poniendo denuncias, cuando ellos orinan y defecan en nuestras iglesias. Para ellos el respeto ha de ser unilateral, evidentemente.


Mohammad Iqbal, representante de Camí per la Pau


Esta asociación está en Badalona, en el barrio de Artigues, con un oratorio todavía en construcción y con un aforo para 100 personas. Quien dice 100 dice 300, no lo olvidemos, así que incumplirán las normas, como siempre. Manga ancha para ellos y para nosotros palo, siempre quejándose y denunciando; conocen las leyes, pero sólo las aplican en los puntos que les interesan.
Y luego vienen los "buenistas" a decir chorradas defendiéndoles. Claro, como son de los que hacen sus necesidades en cualquier portal y el agua sólo la deben usar para hacer café, se complementan perfectamente.


jueves, 30 de junio de 2011

¡Guarros fuera!


Por fin, a las dos de la madrugada de hoy, la Plaza de Cataluña de Barcelona queda limpia de tarzanes y monas. De ratas y porquería varia. De hedor de camello. De vergüenza.

Mucho le ha costado a Puig cumplir con su obligación, puesto que cuando intervino la primera vez, fue sólo para requisar objetos peligrosos, permitiéndoles volver a aposentarse al cabo de dos horas. Intervención encaminada a prever desgracias por la celebración de Weembley del Barça nada más.

Ahora quedaban cuatro gatos, esos tan chulos que se permitieron afirmar que a ellos no les moverían "ni a hostias" y que podían movilizar a muchísima gente.

Tanto los Guarros como Puig son unos espantajos. Cada uno en su posición, no son más que hipócritas bocazas.
Puig se ha visto obligado ante la inminencia del cambio de Gobierno en el Ayuntamiento, pues, aunque parezca mentira, en la capital de Cataluña todavía no se ha hecho el relevo y el saliente Hereu (PSC) sigue allí, sudando copiosamente por todos sus poros. Trias (CiU), el entrante, se lo dejó muy claro, que hiciése limpieza en la Plaza Cataluña antes de pasarle la poltrona, que no tiene por qué soportar un problema creado por él.

En cuanto a los Guarros, esta madrugada han liado sus palos y lonas y se han ido (quien sabe dónde) porque no, nadie se ha personado allí como se jactaban.
El desalojo ha sido pacífico, se han ido porque, como buenos cobardes, al no tener apoyo, bajan las orejas, meten el rabo entre las patas y acatan. Esta gente sólo es valiente en manada.

domingo, 12 de junio de 2011

El flautista de Hammelin...


(Recuerdo que pinchando en las imágenes pueden ampliarse)

El título de esta entrada tiene su motivo. Cuando he informado a Daniel Ordoñez de lo que me ha ocurrido con los Guarros se ha desternillado de risa. Lo veremos más adelante.

Esta es la crónica de mi jornada en la toma de posesión de Daniel Ordóñez y Alberto Sánchez, nuestros ediles electos de la Plataforma per Catalunya (PxC)



Estas son las primeras imágenes que tomé nada más llegar. En la segunda se aprecia una enorme pancarta delante del Ayuntamiento. Está tapando la pantalla gigante instalada por el consistorio para poder seguir el acto en la sala de plenos que, por sus reducidas dimensiones, no permite el acceso a todos.



Otra imagen de más cerca. Y otra pancarta intentando impedir la vista de la pantalla desde este lateral.



Una vista de la plaza desde el lado contrario. El Ayuntamiento está a la izquierda.


Aquí se aprecia perfectamente a la izquierda la pancarta que tapaba la pantalla del Ayuntamiento.
La joven con bufanda roja es una reportera de los medios locales.



A la izquierda, charlando con una señora, nuestro compañero Jordi Barba, de Sant Celoni, y siempre con los de Hospitalet.


Un tenderete de los dos o tres que había en la plaza.
Ojo al cerdito-hucha pidiendo donativos.



Intervención de Daniel Ordóñez tomada desde un lateral.



En esta imagen se aprecia como el perroflauta disiente del discurso de Daniel.
No sé como, porque no se podía oír nada en la plaza, era un horror de tambores, silbatos, cacerolas, gritos, canticos... Una selva de tribus cafres.



El que me está mirando es de CUP
En el colegio electoral iba con muletas, con un brazo y una pierna escayolados. Hoy aún cojeaba.

Antes de seguir quiero preguntar a todos esos que en el blog de nuestra delegación me acusan de insultar y ellos se las dan de muy educados, qué entienden por educación.
Pero todavía más, le pregunto a la señora Núria Marín, alcaldesa socialista de Hospitalet, por qué permite que la pantalla que ha ordenado instalar sea tapada por una enorme pancarta y que la audición sea ahogada por el incesante cántico selvático, los gritos y los redobles de tambores.

¿Quienes son los maleducados? ¿Quienes los fascistas que no aceptan el resultado de las urnas? ¿Quienes los chanchulleros con varias varas de medir?

A esto no tendremos respuesta, es evidente cuando tenemos lo que tenemos. Invito a leer el discurso de Daniel Ordóñez en su toma de posesión. No ha podido ser más claro y rotundo. Sus palabras han inquietado, y mucho, porque a partir de ahora, a los habitantes habituales del consistorio se les ha acabado el pastel.

Pero sigamos con mi crónica.

 Ahí delante, con gorra y bien pertrechado, mi amigo Jaume que tampoco se quedó manco haciéndo fotos.
A su lado, de oscuro y en perfil, Lluís Colominas, nuestro Nº tres que hubiése podido entrar de no ser por las trampas y martingalas contra la PxC en los colegios electorales.






Esta es la puerta posterior del Ayuntamiento por la que debían salir los ediles y sus acompañantes.






Allí estaban ellos, los Guarros, incansables con sus canticos, gritos y redobles, intentando romper el cerco y subir la escalera. A mí ya me empezaba a doler la cabeza. Mira que son pelmazos. Argumentos, ni uno, nada más que dar la brasa sin parar. Toda la mañana igual.



Cada vez que salía algún edil, corrían como locos, gritando a más y mejor, aporreando sus cacharros. Qué malas son las drogas.




Este contenedor estaba en la plaza y allí ya lo usaron, pero el "artista", se ve que le cogió cariño y vi como lo traía desde la calle lateral para usarlo como elemento de percusión. ¿La poli? Nada, encantados con el concierto.

A partir de esta imagen empieza mi odisea. Puede verse que ya no hay la multitud de antes.
Yo estaba allí, con la cámara preparada, esperando a que saliésen Daniel y Alberto. Ellos, los Guarros, también. Pasa que, cuando me di cuenta, allí no había nadie más que yo de la PxC. Habían estado todos allí, pero desaparecierón sin decirme nada.
Esto no tiene importancia, estoy acostumbrada a que no se acuerden de mí más que cuando me necesitan para algo, y conste que es con todo el mundo. Soy perfectamente autosuficiente, así que nadie va cuidándome a pesar de ser minusválida sensorial y es algo que agradezco.

Bien, pues resultó que los Guarros me reconocieron al estar allí sola. Mi pelo es inconfundible. Empezarón a mirarme y a cuchichear entre ellos y yo mantuve sus miradas, con lo que ya no tuvierón duda. Pobrecitos.
Se llamaron unos a otros y me dedicaron su sempiterna serenata, señalándome con el dedo al grito de "¡Feixista! ¡Feixista!". Yo los miraba como se mira a las monas del ZOO, totalmente aburrida. Había pasado la mañana viendo lo mismo, pobres animalicos.

Comprendiendo que Daniel y Alberto no iban a salir por aquella puerta, guardé la cámara de fotos y me encaminé hacia la esquina para irme.
Pues resulta que no me fui sola, los llevaba a todos detrás, vociferando como locos. Veía a la gente que nos miraba, con los salvajes brincando a mi alrededor, incluso uno, con un megáfono, se puso delante señalándome.
Aquí es cuando le dije a Daniel que yo parecía el flautista de Hammelin, con todas las ratas detrás, je je je...

Como no les hacía puto caso, se pusierón nerviosos y alguno pegó su cara a la mía, gritando no sé que. Yo nada, como si lloviése. Me dirigí a la puerta principal del Ayuntamiento. Sólo había un agente en ese momento porque el acto había acabado y no quedaba nadie.
Con todo el hastio de llevar detrás a una manada de anormales, miré al agente y le señalé a esos con el pulgar. El pobre hombre elevó la mirada al cielo, en gesto de impotencia, pero sí, vino y me rodeó los hombros con un brazo, mientras que con el otro intentaba apartarlos. Estaba solo.

Afortunadamente, el jefe de la Guardia Urbana llegaba en ese momento con varios agentes. Creo, por un correo posterior, que venían precisamente de escoltar a mis compañeros hasta donde estaban Daniel y Alberto, que habían salido por otra puerta, ya que los Guarros son bestias salvajes, verdaderamente peligrosas. (Nótese la ironía)

La presencia del jefe no les amilanó, saben que tienen carta blanca, son los amos porque los suyos, ICV, están dentro del Ayuntamiento. Un cafre rompió el cordón y se me abalanzó sobre el hombro. Me lo quitaron de encima inmediatamente y el jefe de la Urbana, tomándome del brazo, me instó a apresurar el paso. Sí, hombre, iba a correr yo, como si tuviése miedo. Ni hablar.
Esto es lo que sacó de quicio a los salvajes, que les ignorase, que mi paso hubiése sido todo el tiempo normal y no diése muestras de preocuparme en absoluto por su presencia. Vamos hombre, que yo no me altero por perros que ladren al paso de un coche.

No eran sólo agentes de la Urbana, también estaban los Mossos y al llegar a un furgón de estos, todos los agentes de ambos cuerpos formarón una barrera impidiéndoles el paso y yo seguí tranquilamente hasta el Casino y rambla Just Oliveres arriba, hasta la estación, donde tomé un taxi.



Ese de las gafas y camiseta negra con calavera y tibias es uno de los que se me querían comer. ¡Menuda dentadura tiene! Su suerte ha sido que no le he enseñado la mía, ¡ja ja ja!



Atención al que, al fondo, delante de la pancarta, está tomando una foto. Ha saltado el cordón mientras era escoltada por los policías y me ha tomado una.
Se le ve mejor en la penúltima foto de la puerta posterior, es el que está entre el del bongo y el de la camiseta Imperio.
Ya saldrá por algún sitio. El resto de Guarros también se han hinchado a hacerme fotos con el móvil. Como si no hubiése bastantes fotos mías por toda la Red, por esto me han reconocido. Más tontos y no nacen, los pobres.