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miércoles, 7 de agosto de 2013

Peli muy interesante





Me importa un pimiento si fastidio el argumento a quienes no la han visto, me ha gustado y quiero comentarla. Con no seguir leyendo, listo.

El abogado (Ben Afleck), joven y peripuesto, creyéndose un crack de la profesión por ser socio del bufete de su suegro, provoca un accidente de tráfico por las prisas de llegar al juzgado en un caso muy importante. El afectado (Samuel L. Jackson),  también iba al juzgado por motivos personales, mantener el contacto con sus hijos al haberle pedido su mujer el divorcio y teniendo la intención de trasladarse a otro estado con ellos.

El abogadillo se las pira sin prestar ayuda ni hacer el atestado de la compañía de seguros. Primero le ofrece un cheque al negro, ¡ay! los que tienen pasta gansa... Este se niega, quiere papeles en regla y el guaperas lo deja tirado, sin siquiera acceder a llevarle en su coche, ya que el otro estaba descuajeringado.
Lo bueno es que al hacer el cheque, el atontado saca de su portafolios una carpeta muy importante para lo que va a hacer en el juzgado y esta se le cae al suelo sin enterarse. ¡Waooooooooooooo! Intriga al canto.
Naturalmente, el negro la recoje mientras lo ve marchar, impotente.

Ahora viene lo que me deja a cuadros. Cuando el abogadillo se da cuenta de su cagada, en vez de decir la verdad a su suegro, le suelta un rollo patatero, asegurándole que el juicio ha ido estupendamente o_0
A mí nunca podrán acusarme de mentir, es más, según mis amigos, hablo demasiado. Pues vale, pues de acuerdo, pero mentir nunca, es algo que no soporto.

La trama sigue con el abogado intentando recuperar sus documentos, y para ello no se le ocurre otra cosa que usar las labores de un delincuente cibernético para que declare al negro en bancarrota en internet para forzarle.
Memorable la escena en que éste va al banco donde ya le habían concedido un crédito el día anterior para comprar una casa para su familia y cuando el empleado le asegura que no es posible, que consta en bancarrota y asegurar él que se trata de un error, el empleado le contesta que bueno, que si se trata de un error, en tres meses lo sabrán "porque lo pone en el ordenador"... Nuestro prota coge el ordenador y lo tira contra la fachada: "¡Ya no lo pone!"· 
Lástima, yo no tengo fuerzas para hacer algo así, aunque ganas no me faltaron en su día, cuando el Barclays Bank me negó mi saldo, asegurando que tenía una deuda pendiente, deuda que yo ya había saldado hacía tiempo, pero que seguía constando en sus ordenadores. Tuve paciencia, pero no me reprimí en dejar una sutil amenaza: "Esperemos que el error se resuelva pronto, porque si no, ustedes tendrán que pagarme intereses". Al día siguiente recuperé mi saldo y anulé la cuenta. ¡Juas!

La peli es interesante porque ambos protas tienen un pasado. Al parecer, el negro le daba a la botella y de ahí los problemas con su mujer, pero en la actualidad lo ha dejado y es un padre responsable, interesándose por sus hijos, de ahí su furia al ver la jugada del abogadillo con su cuenta.
En cuanto a este, ¡ufff!, lo normal con gente de esa calaña, chanchullo va, chanchullo viene, infidelidades matrimoniales incluídas, igual que su suegro

No voy a contar el final, pero es muy bueno. 20 minutos le debía el abogado al negro debido al accidente que no le permitió llegar a tiempo al juicio con su mujer por la custódia de los hijos. Y 5 minutos que le pide el guaperas a la esposa de éste antes de que se de el piro con sus hijos a otro estado.

domingo, 21 de abril de 2013

Domingo distraído





Primero, quiero hablar sobre lo último, el comentario de un anónimo en mi blog sobre PxC, ese que llamo "no oficial" por haber administrado anteriormente el que sí lo era.
Hace tiempo que no me preocupo por esos, ya dije todo lo que tenía que decir, pero en fin, si viene alguien pidiendo explicaciones, no seré yo quien las niegue. En el enlace se puede ver para quien le interese porque sé que a algunos sí.

Ahora me voy a algo más divertido para mí, aunque sea un asunto serio y nada agradable, pues no olvidemos que algunas personas nos hacen reír a mandibula batiente...

Hace poco publiqué contenta que cierto caso judicial que arrastro hace años parecía bien encaminado por fin. La abogada de pago que lo estuvo llevando falló en su demanda al llevarla por la vía penal, siendo esta rechazada por la juez de turno. Cuando decidió cambiar de táctica e ir por lo civil, yo ya no podía seguir pagándole, con lo que me ayudó para solicitar un abogado de oficio, concertándome una cita en el juzgado de Esplugues de Llobregat, el más cercano a mi domicilio, además de ofrecerse a colaborar con el letrado que me adjudicaran.
Acudi a la cita y mi petición fue denegada de buenas a primeras. Nada de abogado. Nada de juicio. Un mediador y vas que chutas... La señora esa me emplazó a ir a los Juzgados de Sant Feliu para solicitar al mediador y que me olvídase de juicios, que "hablando se entiende la gente"... Qué graciosa. Mi abogada de pago no consiguió hablar con nadie, todos sus burofax quedaron sin respuesta, así que después de quedarse sorprendida, me aconsejó ir a Sant Feliu e insistir con lo del abogado, sin hacer caso a esa.
Dado que razono por mí misma, decidi hacer lo que me había indicado la de Esplugues, ya que, sabiendo perfectamente que el mediador sería ignorado, así tenía un fuerte argumento para insistir en el abogado.
La sorpresa fue que en Sant Feliu me rechazaron al mediador, aconsejándome el abogado e ir a jucio o_0

Bien, tuve una entrevista inicial después de esto. Fue bien y me emplazaron para la semana siguiente -el viernes pasado-, para presentar documentación. La secretaria que me dió la cita ya me lo advirtió: "Posiblemente no sea la abogada Doña tal de hoy quien la atienda porque los van cambiando".
Así fue, el viernes no estaba aquella y la que estaba... ¡Ostras! Nos reconocimos al instante. Era la de Esplugues que me negó la asistencia jurídica de oficio.
Me quedé helada. Pero no me arrugué. Mientras me conducía al despacho dijo con el ceño fruncido:

- Usted y yo ya nos hemos visto...
- Sí.
- En Esplugues... -mientras tomábamos asiento.
- Sí.
- ¿Y por qué ha venido aquí? -con aspecto de ir a comérseme con patatas.
- Porque usted me envió aquí para solicitar un mediador. Pero me lo negaron, aconsejándome que lo mejor es ir a juicio.

Se quedó con la boca abierta dos segundos, aprovechando yo para añadir como el que no quiere la cosa: "Cada uno dice lo que le parece...", con una sonrisa de oreja a oreja, quítandole importancia, como cosas de niños...
Dardo en toda la diana. Lo aceptó. Tengo nueva cita para llevar un montón más de papelajos, muchos absurdos, ya que no cuadran con la información que pidió y son más de los que mi anterior abogada me indicó y que ya llevaba preparados.
Supongo que la Doña tenía que poner todas las trabas posibles al haberse quedado en bragas. Es un comportamiento infantiloide, el pataleo personal. En fin, así son. Nunca me he sentido inferior a nadie con título ni cargo, son personas como cualquier hijo de vecino y muchos resultan patéticos.

Cada vez que recuerdo la entrevista del viernes me entran ganas de reír al rememorar la boca abierta de esa señora, ¡era todo un poema!

Lo malo es que el asunto tardará lo suyo. "Dos años o más...", dijo la Doña quemándo su último cartucho. Pues vale. Lo importante es empezar para acabar de una vez por todas. Llevo años esperando, dos más son un suspiro, una nadería.


viernes, 12 de abril de 2013

Un poco, poquito, más animada

Por una parte, saber que alguien por quien sufría está bien. Suficiente.
Por otra, no es para tocar castañuelas con el resto de mis asuntos, pero al menos mantengo ciertas esperanzas respecto a los jurídicos.

Esto último es espeluznante. Supone una peregrinación sin fin. Vas a un Juzgado y te dicen que no, que ha de ser otra cosa, la que pides no. Y la otra es infumable. Intentas hacérselo ver y nada, o eso o nada. Y encima te mandan a otro Juzgado para ello. Aceptas, vas a dónde te han mandado y pides lo que han ordenado y... ¡allí te dicen lo contrario! Te niegan lo que te han ordenado en el punto de origen y te ofrecen lo que tú pedías realmente.
De locos, completamente de locos. La Justicia es un gallinero, todos cacarean sin coincidir ni por casualidad.
No publico gratuitamente sobre jueces, abogados y fiscales, es porque la experiencia es aplastante y según esta experiencia, puedes ganar o perder dependiendo de que al de turno le duela una muela ese día o le caigas simpático.

Esta mañana no me ha ido mal, pero ahora depende de mi abogada, la que llevaba antes el caso, necesito toda la documentación. Obviamente, se la proporcioné yo, pero ella trilló la paja del grano, que para esto cobró y sí, está dispuesta a hacerlo. Porque el problema reside en que ella era de pago y ahora no puedo, ahora he tenido que solicitar asistencia jurídica gratuita y esto es el horror. El esperpento. El despiporre. La pena.

Aunque mi ex abogada ya no cobre, está dispuesta a ayudarme y después de la entrevista de esta mañana con el títere de turno, mantengo las esperanzas.

¿Títere? En fin, es lo que he constatado a lo largo de los años. Los abogados de oficio no se implican. No mantienen contacto con su representado, el mínimo y gracias. Hay excepciones, por supuesto, ya que mi ex abogada empezó conmigo de oficio por otra causa y lo hizo tan bien que cuando pude pagar la llamé y aceptó. Ha trabajado muy bien en dos asuntos míos, ganamos. Por esto me he animado un poco, porque ya es algo en estos días terribles.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Anonadada en domingo






Ya he abierto todas las cajas y bultos, o eso creo, y me faltan muchas cosas importantes del belén. No aparecen parte de las edificaciones que construí, necesarias para montarlas; ni el puente de madera ni el "agua" del río y la cascada, un largo lienzo azul, almidonado y arrugado de manera que parezca agua que fluye.
Ni las luces que imitan hogueras. Tampoco los muebles y paradas del zoco contruídos por mí. Y lo más decepcionante, la cantidad de objetos en miniatura de cerámica y cobre.

Haciendo memoria, la última vez que monté el belén sólo estaba Bimba, Negret aún no había llegado a casa, lo que significa que tampoco tenía el trastero y todo se guardaba en el chalet familiar y por tanto, de allí desaparecieron estas cosas.
La Bruja Negra de la Montaña ya estuvo en prisión en su juventud por complicidad en atraco a mano armada y los años no le enmiendan sus instintos de apropiarse de lo ajeno, ya sea robando directamente como estafando.
Incluso es capaz de matar. No tengo pruebas pero sí indicios muy claros de que un par de ancianas a las que cuidaba se fueron antes de tiempo...
¿Denunciarlo? Imposible. Me puse en contacto con los familiares -conocidos de la familia de hace muchos años-, y dijeron que bueno, que ya estaba hecho y no querían removerlo. ¡Fantástico!, se habían librado de las abuelas y a dormir con la conciencia tranquila porque ellos no habían sido.

Las malas personas parecen tenerlo todo a favor, no sólo la "justicia" les ampara, es que también tienen carta blanca por parte de las víctimas -mejor dicho, de los familiares de estas-.
Con la Bruja Negra me he visto las caras en dos juicios y los he perdido por ser una mafiosa con abogados en nómina. ¿Qué podía hacer yo con abogados de oficio, impersonales y que ni me escuchaban? Un tercero ha sido rechazado a pesar de que los documentos aportados son concluyentes, nada menos que el testamento materno. ¿Por qué la jueza rechaza mi demanda si tengo derecho a una tercera parte de la herencia y la Bruja la disfruta ella negándome mi parte?
Supongo que mi abogado es un cero a la izquierda, lo más habitual en estos tiempos, y no planteó bien la demanda, porque si no, no se entiende que a una persona se le arrebate su herencia sin más ni más.

En fin, el tiempo pone a cada cual en su sitio y yo no pienso quedarme de brazos cruzados. Perseguiré a la Bruja Negra hasta que arda en las llamas del infierno porque el daño que hace no se limita a mí, es responsable de mucho mal, a incontables personas. En realidad, está señalada desde su nacimiento, un moribundo pidió que no llegase nunca al mundo pero no se le hizo caso y cuatro años después nació para expander el mal.

Creo que no voy a terminar el belén, si no aparece lo que falta queda mutilado gravemente y ya no me apetece.


domingo, 30 de enero de 2011

Divagaciones dominicales

Tengo prácticamente abandonado este blog. Incluso recibo correos preguntándome si pasa algo. Nada grave, lo que muestra la imagen.
Ando con la lengua fuera en varios asuntos. Cierto que el principal es PxC, pero hay más, varios más. Algunos son agradables y otros no tanto.

Llevar a alguien a los tribunales no lo es, siempre responde a una necesidad ineludible, cuando se han terminado otras vías y no hay más remedio que tomar esta. Los delincuentes se sienten impunes, sea cual sea el delito que cometan, creyendo tal vez que "no será capaz". Pues sí, sí soy capaz. Ahora puedo. Ahora puedo pagar a un gabinete de abogados para que lleguen a donde un abogado de oficio no llega. Y a un detective privado si es necesario.
Son tres los candidatos al banquillo (aunque por distintos delitos), y mis abogados ya se han puesto manos a la obra.

Lo agradable no puedo decirlo de momento porque no está cerrado y preveo largas negociaciones. No es gran cosa, pero sí para mí. Me conformo con poco, lo suficiente para seguir adelante en esta dura travesía que es la vida.

Ayer charlé con mi amigo Angelete, bloguero. Me llama 'niña', a pesar de que debemos tener una edad similar, y no es que lo diga como una frase -palabra- hecha, es que se nota que le sale como si se dirigiese a alguien joven, impetuoso, fuerte. "Niña, tú te enfadas, actúas por impulsos, te quejas, acusas, -como todos-, pero tienes un corazón de oro y se nota". Algo así, no lo recuerdo exactamente, pero venía a decir esto. Lo cuento porque amigos así te ayudan a seguir y son tres los que me suelen decir cosas similares. Los tres católicos, declarados creyentes. Y saben que yo no lo soy.
O como me ha dicho uno de ellos... "lo eres y aún no lo sabes". Pues vaya, como les cuente la idea que yo tengo de los sucesos biblicos... Sería divertido, pero me temo que les daría un soponcio y no quiero perder a estos amigos tan estupendos, je je je...

El cinco de febrero espero pasármelo estupendamente. Tenemos previsto un acto-comida con Josep Anglada y ya he quedado con varios compañeros para hacer un grupo, todos juntos.
Habrá una charla sobre la importancia de las redes sociales y su utilización en la campaña. Esto es importante; aunque personalmente, abomino de las redes sociales. Prefiero navegar por los medios desmontando falacias y embustes. ¡Ups!, tengo que cambiar mi avatar en uno de ellos. Cosas del marketing y un "sútil" comentario del jefe, je je je... Tener como jefe a Daniel Ordóñez, nuestro alcaldable por l'Hospitalet, es un gusto. Tiene una paciencia infinita, lo que en referencia a mí, es digno de ser canonizado en los altares, ¡juas!
Anda que no lo mareo con mis opiniones. Y a veces me enfado y salto con un rugido, sin esperar explicaciones. Nada, Daniel me ha demostrado que vale mucho y confío en él con los ojos cerrados.

Y para poner los dientes laaargooossss, voy a poner el menú que nos zamparemos:

Anchoas de la Escala, boquerones, ibéricos, quesos, croquetas, pimientos del Padrón, calamares, chipirones, pescaditos fritos, paellas y fideuá. De postre tarta de Santiago, vino, café y licores varios.

Mucho cuidadín, que cada uno se paga lo suyo. El precio es de 21 € y si alguien piensa que con este menú y este precio, Anglada puede llenarse el bolsillo como se le acusa en la red, es que nunca ha pisado un restaurante.
Obviamente, no voy a dar el nombre de este, no queremos recibir la visita de salvajes incivilizados, pero es un establecimiento de renombre.

Termino, que he visto algo inquietante respecto a Plataforma per Catalunya y voy a ocuparme de ello. Se acabó el divagar, hay que sacar la espada. (Anda que como Daniel no apague el móvil cuando duerme... Lo tengo frito)
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Tres horas después...


¡Joer!, más que la espada, he tenido que usar el camión de mudanzas. Se han cargado el web de Anglada, así, por todo el morro. Y con un subterfugio realmente vomitivo. Estos no aprenden, no se dan cuenta de que cada vez son más patéticos y ridículos en sus intentos de silenciar a Plataforma per Cataluña. No lo conseguirán, estamos dispuestos a todo.


La mudanza es porque me he dedicado a trasladar y ocultar los artículos del blog de PxC l'Hospitalet, en previsión de que los nazis irrumpan en él.
Hace tiempo que lo hago con los míos, escarmentada de tanta censura.

jueves, 25 de marzo de 2010

Sistema judicial (Personal)

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El martes asistí al tercer juicio de los que llevo en mi vida. Y cuando digo asistí, se refiere a que estaba citada para ello porque, por si muchos no lo saben, no permiten público, ni acompañantes ni nada.

En el primero, yo era la parte denunciante y pagué la novatada. Nadie me dió instrucciones. Empecé con un abogado de pago que resultó ser una buena pieza. Un sinvergüenza que me dejó plantada una semana antes del juicio, siguiendo instrucciones de su amiga, una "ahijada" de José Luis de Valero... Eso sí, no se olvidó de pasarme los honorarios por un trabajo que no había hecho, pues yo misma tuve que corregirle varias veces los gazapos que metieron sus becarios de tres al cuarto en los borradores.

Acabé con un abogado de oficio, deprisa y corriendo, que no se enteraba de nada por haber aterrizado en el caso con urgencia y porque el abogado sinvergüenza se quedó con parte de la documentación que le di, no añadiéndola al legajo depositado en el juzgado.

¿Por qué pagué la novatada? Porque quienes nunca han participado en un juicio sólo tienen referencias de los de peliculas y series de TV. Creí, alma cándida, que debía limitarme a responder con un NO o SÍ a las preguntas (Tantas series yankis...) y que luego ya me dejarían explicarme, según los testimonios de otros. Resultó que no, que no volvieron a interpelarme.

Perdí. Y apelé, segura de que la siguiente vez no me pillarían desprevenida. Pero... Tarde, tarde, tarde. La persona motivo del litigio -sí, una persona indefensa, secuestrada y maltratada-, murió antes.
Es una espina que se me ha quedado clavada porque prometí a esta persona que la libraría de las garras de sus maltratadores. Y llegué tarde gracias a una alimaña llamada Patricia Montero Deu.

En el segundo caso fui cómo imputada. Acusada. El denunciante se cagó por las patas abajo al ver el cáriz que tomaban los acontecimientos. Sabía que había mentido y que yo le desmontaría sus embustes en un pis pas. Retiró la denuncia, pero el fiscal no se lo permitió y llegó el juicio.

El denunciante me había pedido perdón muchas veces y estaba anonadado porque eso que llaman "justicia" siguiese su curso. Le dije que para otra vez lo tuviese en cuenta, que no se puede jugar a querer asustar a alguien y luego mojar los pantalones al ver que va a salir perjudicado por haber mentido.

Este juicio duró muy poco. No había testigos, era una palabra contra la otra. Recuerdo que al llegar al juzgado, cuando mi abogada me recibió con unos besos y me invitó a sentarme en un banco en el exterior de la sala, en el banco de al lado, un tipo con la "bata" pareció muy interesado en mí. Luego supe que era el juez, al empezar el juicio.

Mi abogada me propuso un trato. Me negué airada. Se trataba de que dijese "una mentirijilla sin importancia" para que las dos partes saliésemos airosas y se acabase el asunto de una vez por todas. La "mentirijilla" también implicaba al denunciante y éste accedió inmediatamente. Yo no. La chica -pues es joven-, insistió en que era la única manera de dar carpetazo al asunto sin que nadie saliese perjudicado.

Mosqueada, le pregunté si el juez sabía que era mentira. Me dejó a cuadros al responder que ¡claro!, era él quien me aconsejaba decir esto. Desde luego...
Dado que el denunciante estaba arrepentido desde hacía tiempo y que no soy vengativa en absoluto, accedí finalmente. Si era cosa del juez, allá él.

Mi abogada me había dicho que era un buen tipo y podíamos confiar en él, pero no me lo pareció cuando se negó a permitir que me acompañase un intérprete de sordomudos. ¡Manda huevos! El chico estaba allí, con nosotros, solicitado por mi abogada, pero el juez le denegó la autorización para estar en la sala. Hecha una furia, le dije a la chica que me negaba a declarar, que era estar en inferioridad de condiciones si no podía saber lo que se decía. Me dijo que vale, pero que entrase y esperase a ver qué pasaba. Accedí.

La persona que pide los DNI y llama a quien es solicitado vino a buscarme. Tomándome del brazo me ayudó a sentarme en una silla de las tres de delante (acusado y dos policías, que en mi caso no había por no ser una delincuente). Lo normal hubiese sido que me llevase delante del microfóno, de pie, pero me hicieron sentar sabiendo mi lesión en la columna.
Me quedé allí sentada, esperando. Si no tenía intérprete, se iban a enterar esos. En eso que veo al juez hacerme señas con la mano, me estaba hablando a mí. Le interrumpí para decirle que estaba muy lejos y no distinguía sus labios. "Esto de momento", pensé, "Veremos cómo seguimos...".

Pues resulta que se levantó de su sillón, dió la vuelta al estrado y vino a situarse a mi lado. Entonces vi que era el que tan interesado estaba en mí cuando llegué, afuera. Fue fácil entenderle y supongo que despachó al intérprete porque me vió hablar con los demás y pensó que era fácil y él también podía hablarme para que le entendiese. Acertó.

Pero lo mejor de todo es que me interpeló de tal manera que de mis labios no salió una sola mentira. Se lo manejó de una forma que no tuve que mentir. Aún hoy, a apenas un mes de ello, me pregunto cómo lo hizo.

Sentencia: absuelta.

En el del martes iba cómo testigo. Fue un circo. Éramos cuatro testigos y ninguno coincidimos en nuestra versión, cada uno lo recordaba de distinta manera. Hacía nada menos que cinco años del suceso, pero para mí el tiempo no interfiere, lo tenía grabado a fuego. Al ser sorda, las imágenes privan en mi mente, ya sean hechos cómo textos.
Lo alucinante fue que el mismo acusado -por quien yo testificaba-, alteró los hechos. Al salir les dije a él y a su abogado, que la próxima vez que se monten una película me pasen el guión...
El acusado es inocente del delito que se le imputa -agresión a una mujer- y lo sé porque estuve presente, no tengo la más pequeña duda, pero alteró un detalle que a él y a su abogado debió parecerles sin importancia, seguramente para dar más solidez a su inocencia. Fui yo, explicando los hechos tal cómo sucedieron y di al traste con su estrategia sin saberlo.
Me pregunto por qué la gente nunca dice la verdad monda y lironda y la maquilla intentando que le sea más favorable.

Mi intervención, aunque contradictoria en un punto que al parecer era clave, suscitó serias dudas en el fiscal que quiso interpelarme. La juez se lo impidió: "No ha lugar". Y éste lo aceptó cómo un borrego al matadero. ¡Cómo no!
Lo cierto es que si esa feminazi no lo hubiese impedido, lo que el fiscal me preguntaba habría dado al caso un giro de 180º

¿Por qué la llamo feminazi? Porque aparte de demostrar serlo, llevaba el "uniforme"... Su "bata" estaba desabrochada y separada a lado y lado, mostrando un jersey de lana y un pañuelo arrollado al cuello de esos que se encuentran en tiendas donde el olor de incienso y de patxuli te abofetea desde la puerta. Sólo le faltaba que el pañuelo arrollado al cuello fuese palestino...

Al menos mi intervención sirvió para que el fiscal tuviese las suficientes dudas cómo para rebajar sensiblemente su petición y olvidarse de la implacable pena que pedía al principio. Dijo que el acusado no iría a la cárcel. Pero la sentencia tardará unas semanas y dado que la zorra también pedía una indemnización económica...
El abogado del acusado nos explicó que si ha tardado tantos años en salir el juicio ha sido porque la zorra lo paralizaba cada dos por tres, añadiendo más y más legajos, aduciendo que lo ocurrido le iba causando "secuelas". Cómo la vuelva a tener cara a cara, aseguro que esta vez sí tendrá "secuelas" de verdad, no inventadas.

¿Conclusión? Este sistema es infumable. Cómo dijo uno de los testigos una vez terminado, si llega a saber lo que la zorra dijo en la sala, se lo hubiese podido rebatir. No lo supo. Nadie supimos lo que había dicho uno u otro porque nos hacían entrar, hablar y salir a continuación. Sólo lo supimos una vez terminado el juicio, por explicarlo cada uno y porque el acusado y la demandante permanecieron dentro todo el tiempo, que si no, ni eso.

Este sistema causa indefensión al permitir que alguien mienta y nadie lo sepa para poder responder adecuadamente.
La zorra se tiró el juicio llorando cómo una Magdalena, bien puesta en su papel de víctima; la fulana que fue quien agredió y en su ataque de nervios, loca de rabia histérica, se le pusieron los ojos en blanco y cayó al suelo cómo un saco de patatas, fracturándose el tobillo. Quiere sacar rédito económico de ello. Violeta Santander -la del caso Jesús Neira-, es una aprendiza a su lado porque necesita a su chulo, mientras que esta actúa sola.

¿Qué decir de los jueces? Ya hemos visto que cada uno hace lo que le peta en "su" sala. Uno no permite a un intérprete, otros sí. Uno expulsa a una abogada porque lleva pañuelo en la cabeza (musulmana) y otra se aparta la "bata" para mostrar su pañuelo de colorines amarrado al cuello.

¿La Ley es ciega? Sí. Y tonta, y sinvergüenza. Mala.

Ronda por aquí un abogado muy puesto en su papel, esto es, diciendo que es abogado y con el avatar de su foto con "bata" (Es que llamarla toga... más cuando la juez feminazi la desprecia...) Mi última abogada está en Facebook, pero no dice que lo es... Cosas de querer atención y popularidad, ainsssssss... Conque el sujeto no nos puede iluminar con su sapiencia, no se le vaya a arrugar la toga y nos ponga una demanda pidiendo compensación económica para pagar a la planchadora...

(Je je je... es una ironía, porque las togas no se arrugan debido al tejido con el que son confeccionadas ;D)

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EL SILENCIO ANTES DE LA TORMENTA

Porque caminaba solo, bajo el silencio de las estrellas, y en ese momento percibí lo que de poderoso tiene el sonido...
Y me quedé en la noche ennegrecida por la tormenta inminente, bajo una roca, escuchando notas que son el fantasmal idioma de la antigua tierra o que tienen su penumbrosa morada en los vientos distantes.


Y allí bebí el poder de la visión.