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Este año el Ramadán les ha caído en pleno mes de agosto con lo que ello supone, ya que tienen prohibido ingerir ni una gota de agua hasta la puesta del sol. Son sus costumbres y que se las coman con patatas.
Ahora bien, en el sector agrario existen reticencias a contratar musulmanes por este motivo, ¿como van a soportar la jornada de trabajo sin un sorbo de agua? No olvidemos que dura un mes entero.
CCOO ya ha salido al quite:
los empresarios deben ser comprensivos con las costumbres religiosas.
¿En qué quedamos?
¿España tiene el Islam como religión oficial o qué? Porque la religión católica recibe palos por todos lados; es vilipendiada, ninguneada y sus fieles despreciados por el Gobierno y sus votantes. Se prohibe el uso de crucifijos en instituciones públicas católicas mientras se defiende el de hijab y burka.
Nuestros barrios han pasado a ser terreno musulmán, con calles cortadas al tráfico y vecinos imposibilitados de entrar o salir de sus casas por la invasión de la vía pública de centenares de individúos arrodillados en el suelo alzando el trasero. Por cierto, este gesto es muy común entre los primates cuando quieren señalar sumisión.
El impresentable Mansur Escudero, ese
malagueño comunista converso desde 1979, ya ha metido baza para "recordar" a los empresarios españoles no se sabé qué oscuros
acuerdos en lo tocante a prácticas religiosas. Dado que desconozco dichos acuerdos, nada puedo decir sobre ellos, sólo una cosa: que si los empresarios fueron tan tontos por firmar que sí, que respetaban las prácticas religiosas de foráneos sin informarse de las consecuencias que les podrían acarrear, ahora no tienen salida. Un mes de rascarse la barriga los trabajadores musulmanes porque Mahoma aseguró que lo ordenaba Alá y que se aguanten. Así lo han aceptado.
Las testas coronadas ya apestan. Una, con chilaba y perdiendo aceite, brama que España es racista. Sale a tranquilizarla la otra, la
muchomacho, asegurándole que "hará todo lo posible para desfacer entuertos".
El Moro Muza se queja de supuestas agresiones de la policía española a marroquíes, cuando en realidad es todo lo contrario. Las mujeres policía españolas están siendo agredidas de palabra y obra en la frontera como denuncia el SUP:
A través de un comunicado de prensa, su secretario general, Julián Millán, mostró su indignación después de detallar que los días 18-06-2010, 29-06-2010, 16-07-2010 y 02-08-2010 hasta cuatro funcionarias del Cuerpo Nacional de Policía sufrieron "maltrato y agresiones por razón de sexo" por parte de ciudadanos marroquíes.
Fechas y hechos. Las denuncias, con los agresores identificados, fueron a parar a la papelera. Ahora sólo faltaría que se decidiese apartar a las mujeres policía de la frontera "para evitar conflictos" y con ello poner el culo en pompa, algo que encanta a Zapatero y sus secuaces.
Juan y Andrea, compañeros de profesión y destinados en muchas ocasiones al mismo servicio de patrullaje, creían estar amparados por el sistema judicial.
Craso error. Andrea pidió el DNI a un joven de unos 22 años en una zona de marcha. Al girarse recibió una patada que la tiró al suelo y le provocó lesiones cervicales en tercer grado. Muy graves.
El agresor, detenido inmediatamente, insultó a los compañeros de Andrea por permitir a una mujer ejercer sus funciones policiales y afirmó con prepotencia que su acción era lo que ordena su religión.
Tras pasar 24 horas en los calabozos fue conducido ante el juez. Juan era uno de los agentes encargados de su custodia. Durante el trayecto no dejaba de increpar el hecho de permitir a una mujer hacer la tarea de un hombre y sobretodo, de lamentarse de
no haberla matado.
Andrea, presente en el juicio, con collarín, llorando por el dolor y temerosa al sospechar que no habría justicia porque el detenido lo negó todo y alegó racismo y vejaciones por parte de los agentes que lo custodiaban, algo que las cámaras de seguridad pueden echar por tierra pero que sólo se miran si el juez lo considera oportuno, estaba deshecha física y emocionalmente.
Acabada la vista, el detenido es conducido nuevamente a los calabozos, siguiendo con sus denostaciones e insultos: "Menuda carita que tenía la zorra", en referéncia a Andrea. Juan, harto ya, le dijo: "Cállese ya de una puta vez". ¡Patapum! ¡Pum! ¡Cras!: el juez lo oyó y llamó a Juan.
RESULTADO:
* Juan recibe una notificación por parte del juez en que le aplicará régimen disciplinario, proponiéndole para una sanción. Asimismo, el juez informará al moro del derecho que tiene a denunciar a Juan.
* Andrea se pasa 22 días de baja y vuelve hecha polvo.
* Sale la sentencia: el reo es condenado por amenazas, 60 €... Condenado por una falta que el juez cataloga de "agresión sin lesión" ¿¿¿??? Y condenado por resistencia grave a agente de la autoridad, 120 €. O sea, la pasta para la institución, Andrea que se jorobe.
* Juan fue expedientado con ocho días de haberes por haber mandado callar al detenido y está pendiente de la denuncia del agresor a Andrea que, con toda probabilidad, juzgará el mismo juez, pudiendo ser inhabilitado.
Andrea no cobró nada por la agresión, conque durante la baja vió mermados sus ingresos. El agresor pagó sólo 180 €, habiendo tenido en danza a tres patrullas, tarde, noche y mañana, dedicadas a él, el sueldo de seis personas, más manutención y desplazamiento del calabozo al tribunal y viceversa. ¿Cuanto nos cuesta mantener a asesinos declarados? ¿Los jueces son subnormales con toga?
Sí. Tanto políticos como catedráticos, como periodistas, jueces y demás, son personas igual que nosotros. No tienen nada de superior, nada en absoluto. Ni siquiera un rey.
Esto es lo que hay que tener en cuenta siempre, que la honestidad es innerente a una persona como persona, no a los cargos con los que se adorna.
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