No existe exageración alguna ni xenofobia en el título de esta entrada, es la constatación de la realidad, de un serio peligro que ya tenemos dentro por obra y gracia de la idocia y el afán de votos de los políticos mundiales. Todos.
El "buenismo" y la necedad, sumados a la pretensión de sacar rédito electoral con los millones de votos de quienes se trata más que dignamente, entre algodones, y a pesar de ello se comportan como hienas, mordiendo la mano que les da de comer, ha conseguido que, no sólo estemos oprimidos, degradados y amenazados, sino en peligro de muerte.
LOS TALIBANES ATENTARÁN EN HOLANDA SI EL GOBIERNO PROHÍBE EL BURKA
¿Esta es la manera de "integrarse" en un país? ¿Así respeta el islam a los demás? ¿Es el islam digno de ser respetado?
Los conversos españoles de chicha y nabo que a veces se dejan caer en mis publicaciones se irritan, asegurando que el islam es una religión de paz y no hay que hacer caso a "cuatro locos". Además, nos acusan a nosotros de utilizar a esos "cuatro locos" para atiar la xenofobia. Teniendo en cuenta sus afirmaciones, no cabe duda de que no vamos desencaminados en absoluto.
Repito que no se trata de xenofobia, sino de defendernos. Hemos empezado queriendo defender nuestros derechos, nuestra cultura y nuestras costumbres, pero ya, tenemos que defender nuestras vidas.
La prohibición del burka no es para molestar gratuitamente a nadie. Más de un terrorista lo ha usado para atentar y asesinar. Supone un peligro evidente permitir el uso de esta prenda en nuestro entorno social, más ahora que se nos amenaza constantemente.
La multiculturalidad es buena hasta cierto punto. Es buena mientras exista un intercambio para enriquecer, precisamente, la cultura. Pero resulta dañina cuando se impone en tierra ajena, desplazando a la autoctóna. No lo olvidemos porque entonces deja de ser cultura para convertirse en una invasión en toda regla.
"Invasión silenciosa" se ha llamado a la musulmana, pero no, no tiene nada de silenciosa cuando constantemente están exigiendo más y más cada vez.
Nos impiden legislar libremente en nuestro propio país, so pena de masacrarnos. Se valen del miedo, la violencia y el terror. Usan nuestras débiles leyes, más propias de un juego de mesa, para avanzar sin detenerse. Geert Wilders está siendo juzgado en Holanda y cualquiera diría que se trata de un tribunal islámico. Vergüenza debería darles a los holandeses juzgar a un compatriota por decir la verdad. Por demostrar lo que se va cumpliendo sin pausa. Por querer salvar al país y a sus habitantes.
Este vídeo está subtitulado en español, vale la pena verlo. Vale la pena saber las decisiones que toman algunos gobiernos como el de Gran Bretaña. A Wilders le prohíben la entrada en el país, mientras abren la puerta a los asesinos sin pudor alguno.
Alemania ya ha empezado a abrir los ojos. Las recientes declaraciones de Merkel no ofrecen dudas de que los cuatro palos del chiringuito se han caído. ¿Por qué los políticos se apartan de la calle y viven en una nube de colorines? No hay más que ver a Obama, que ya no sabe cómo salir del atolladero en el que él mismo se ha metido al apoyar un día la construcción de la mezquita, afirmar al siguiente que no, no le parece bien su ubicación, para volver a desdecirse de nuevo, no sabiendo ya como contentar a todos.
Nunca se puede contentar a todos. Hay que elegir. Pero elegir con honestidad, escogiendo lo mejor para la nación y el pueblo. No se puede jugar, no sólo con la vida, sino tampoco con el dinero que es del pueblo.
Los gobernantes -y todos los políticos en general-, olvidan que sólo son asalariados nuestros, que somos nostros quienes les pagamos sus sueldos y sus lujos que derrochan a manos llenas. Usan nuestro dinero de la manera que les parece, sin molestarse en consultarnos, creyéndose reyes. Pero es que hasta a los reyes les pagamos el sueldo nosotros.
El mundo está empezando a despertar. Partidos calificados con desprecio de ultra derecha por carecer de otra argumentación los que van arrastrando su odio y rencor, se alzan poco a poco en Europa. El pueblo está harto de ser pisoteado, robado y humillado.
¿A cuantas más voces molestas callarán? A tiros, como al cineasta Theo van Gogh, cuando rodaba el asesinato del político holandés Pim Fortuny. Con un "accidente de coche", como el político austriaco Jörg Haider... Curiosamente, estos políticos eran "xenófobos" y de "ultraderecha". Y es que a la ultraizquierda no le tiembla la mano a la hora de asesinar. Nada nuevo.
Cito unas palabras de Josep Anglada en su intervención del sábado:
Hoy, la invasión mahometana ha puesto a prueba la especulación ideológica de los derechos humanos, al poner de manifiesto que su vertiente jurídica es incapaz de salvaguardar la convivencia de las religiones cristianas que, en principio, deseaba proteger.
Se refiere a que cuando los protestantes se escindieron del catolicismo, creándose varias ramas del cristianismo, acabaron las constantes disputas y problemas aceptando a todas ellas y que cada cual viviese en paz. De ahí viene el que el islam haya sido aceptado como una religión más, en esa política de aceptarlas todas, sean las que sean.
Pero como bien señala Anglada, el islam no es una simple religión, sino una sociedad política, sectaria e impuesta que se vale de la religión para expansionarse:
Sus preceptos se refieran fundamentalmente a acciones externas que fortalecen la unidad, la conservación y la expansión de esa sociedad mahometana.
Para ese fin, no parece existir límite algunos en las leyes inspiradas en el Corán, las cuales permiten desde los más primitivos y brutales castigos a quienes perjudiquen el orden interior, hasta el uso de cualquier procedimiento, por taimado o violento que sea, en orden a su expansión exterior.
En otras palabras, el islam no es que tenga implicaciones sobre el orden político y social, sino que se identifica con la pertenencia y sometimiento absoluto a una organización política cuyas autoridades se identifican con las autoridades religiosas.
Recomiendo su lectura completa.
Para terminar, les recuerdo a los conversos que intentan engañarme que no se trata sólo de los "cuatro locos" como mencionan ellos a los talibanes. Que en toda Europa, supuestos "honrados" padres de familia asesinan a sus hijas si osan pisar la calle sin velo. Que hijos asesinan a sus madres divorciadas porque salen con otro hombre que no es su padre. Que en Nueva York, taxistas musulmanes niegan sus servicios a invidentes si estos van acompañados de su perro lazarillo.
Basta. Estamos en nuestra casa. Si no les gustan nuestras costumbres que se vayan.












