No resulta ninguna novedad que los adolescentes se sientan atraidos por el sexo, es algo tan natural como el comer o el dormir y no debe ser reprimido, pero sí canalizado debidamente con información de todo tipo, ya sobre los riesgos (enfermedades y embarazos no deseados), como sobre algo que hoy día parece brillar por su ausencia: la moral.
Los padres y los educadores tenemos un deber hacia las nuevas generaciones pero desgraciadamente, o algunos de los primeros no lo cumplen -ya se sabe, hay de todo-, o son los segundos los que echan por tierra los esfuerzos paternos.
Internet es un arma de doble filo. Nos llegan de cualquier parte del mundo "modas" perniciosas, como la de absorber alcohol más rápidamente -más barato, menos gasto- mediante un tampón o directamente en el globo ocular. La última nos ha llegado de Colombia y al parecer ha hecho furor en nuestros adolescentes.
Allí lo llaman '
El Muelle', pero ya está siendo conocida como 'Ruleta rusa sexual'.
El enlace ya explica sobradamente en qué consiste y yo me pregunto qué les impulsa a comportarse como animales. Si con 12 o 13 años hacen esto, ¿llegarán a enamorarse alguna vez y ver el sexo como un acto de amor entre la pareja? Lo dudo mucho.
Normalmente son los adultos quienes se dedican a buscar diversión en el sexo, hastiados y aburridos porque perdieron el amor o nunca lo conocieron, pero como decimos siempre, allá cada cual con sus gustos mientras sea consentido. Sin embargo, estos niños no tienen edad para estar hastiados, acaban de empezar a vivir.
Acaban de empezar a vivir y de la peor manera posible porque aparte de poner en riesgo su salud con la promiscuidad -recordemos que unos usan preservativo y otros no, pero que este sólo protege al varón, ya que las chicas comparten los fluidos de todas al hacer el cambio rápidamente-, también ponen en riesgo su emotividad, su salud mental y su formación como miembros de la sociedad al carecer de valores.
¿Qué tipo de valores pueden tener estos niños si de buenas a primeras ven el sexo como un juego divertido sin más?
Mucho tendrá que ver la tan famosa EpC (Educación para la Ciudadanía) con sus mapas del clítoris y su recomendación a probar el sexo con todos "hasta ver qué os gusta más"... Aberrante, sencillamente aberrante.
Matemáticas y Gramática no enseñarán, no, pero esto es primordial para los progres.
Luego llegan los embarazos y claro, se lanzan a degüello exigiendo aborto libre y gratuito.
¿Así es como se educa a las nuevas generaciones? Se les enseña a ser irresponsables en sumo grado, esperando que el Estado solucione sus excesos y problemas porque sí, "porque es lo que tiene que hacer".
Los progres confunden libertad con libertinaje, niegan el deber de asumir las responsabilidades causadas por los propios actos, crean una sociedad irresponsable y carente de valores, mero rebaño al que azuzar en su propio beneficio, tenerlos contentos para que les voten llegado el momento.
Es evidente que la salud les importa bien poco, a pesar de chillar que una mujer tiene derecho a abortar si lo desea porque "su cuerpo es suyo". ¿Acaso no existen cantidad de medios para evitar un embarazo no deseado? No, es más divertido comportarse como gorrinos y luego pasar por "el dentista" para extraer el "incordio".
Los padres que se negaron a que sus hijos recibiesen la EpC vieron como estos eran marginados, dándose casos en que se les prohibía entrar en el centro mientras se impartía esta aberración, quedándose en la calle bajo la lluvia, a la espera de la siguiente asignatura.
Fue suprimida por el Gobierno de Rajoy pero el mal ya estaba hecho. Un daño irreparable.