jueves, 19 de julio de 2012

La muerte sube de precio





Nada se resiste al afán recaudador, recortando por un lado y aumentando por otro. 
Cristóbal Montoro ha incluido los servicios funerarios en su paquete de medidas recaudatorias, incrementándolos del 18 al 21%

¿Morirse es un lujo? Depende.
He enterrado a demasiados familiares como para saber que sí. Aunque el difunto se haya pasado media vida pagando su entierro, a la hora de la verdad los deudos se ven mareados con miles de detalles del tipo: "El ataúd contratado es de baja calidad, le aconsejo este, mucho mejor". ¿Qué narices tiene que ver la calidad de una caja de madera que va a ser encerrada en un nicho y pudrirse? Pero los deudos acceden, mirándose unos a otros con recelo, no vayan a acusarles de tacaños...
Las flores... ah, las flores... La funeraria que lleva 40 o más años cobrando, pone una corona sencillita, mediana o pequeña, y claro: "Bueno, si quieren, podemos poner una de estas..." Y abren un álbum de fotos, con coronas hoollywodenses ante las que todos pican.
Los recordatorios... El pactado, con una imagen religiosa, el nombre y las fechas y una sencilla oración. Pero claro, te ofrecen  poesías,  frases famosas... Y picas de nuevo.
El coche es otro anzuelo. Normalmente hay uno a disposición de los deudos más cercanos, pero claro, en él no caben todos los hijos, hermanos, nietos y sobrinos...

Total, que morirse cuesta un ojo de la cara a los deudos aunque el difunto se haya pasado media vida pagando.

Aunque no lo he dejado documentado, mis hijos ya saben desde hace años cual es mi voluntad: donar mis órganos, incinerarme y... las cenizas que las tiren. Me importa un bledo, no me va a doler. Esto último es una broma recurrente, puesto que tengo en propiedad un nicho en el cementerio de Les Corts (foto) donde están las cenizas de mis padres en sus urnas.

Pero ya se me ha subido la mosca a la nariz con tanto afán recaudatorio y voy a cambiar mi decisión: dono mi cuerpo a la ciencia y burlo a los buitres.
Aún así, me temo que tendrá que ser pronto, no vayan a cobrar también por ello...


14 comentarios:

  1. Tal como estan las cosas va ser imposible morirse para los pobres

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  2. Pero también se puede hacer picar a la gente con la incineración. Hay urnas antigolpes, antideslizantes, de acero inoxidable, biodegradables...

    No es este un teme del que me guste mucho hablar, pero bueno, ¡qué narices! Todos nos vamos a morir, si no por causas biológicas, por causas no biológicas (accidente de tráfico, guerra nuclear).

    A mí no me gustaría ser incinerado. Yo quisiera ser enterrado en un nicho tradicional, con mi lápida y demás, para que se me pueda recordar, porque, ¿y si resultara que después de la muerte no hay nada, que yo, como cristiano, creo que no es así? Pues cuando se murieran los que me conocieron, yo dejaría de existir. Por tanto, a mí me gustaría poder permancer aquí físicamente el mayor tiempo posible.

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  3. Siempre cabe donar el cuerpo a la ciencia para que lo destripen y descuarticen los estudiantes, Periódico.
    Al menos de momento no cobran nada por ello.

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  4. Claro que hay vida después de la muerte, luispi, lo tengo comprobado. Pero el cuerpo físico ya no sirve para nada y cuanto menos lugar ocupe mejor, porque a este paso los muertos roban espacio a los vivos.

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  5. ¿Tú qué crees que hay después de la muerte?

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  6. Al poco de fallecer mi padre, mi madre andaba desesperada porque necesitaba un documento suyo para poder cobrar la pensión de viudedad.
    Revolvió el piso y el chalet sin encontrarlo, pero yo entonces no lo sabía, no me lo dijo.

    Una noche, durmiendo, me despertó el olor a tabaco.
    Mi ex, entonces durmiendo a mi lado, nunca ha fumado, y yo, jamás en el dormitorio -ni en el baño-.
    Abrí los ojos y vi a mi padre sentado delante del tocador, fumando. Tenía aspecto triste.

    No me sorprendió ni mucho menos asustó porque desde niña he recibido visitas similares, aunque era la primera vez que de alguien que conocía.
    En silenció, me tendió una libreta oscura, no sabría decir si negra o azul marino porque la iluminación era como de velas, muy pobre.
    La miré y asentí, aunque sin saber qué era, pero transmitiéndole que tomaba nota y la buscaría.

    Al día siguiente fui a ver a mi madre y se lo conté, preguntándole si había visto esa libreta.
    Me miró con unos ojos como platos, fue al dormitorio, volvió y me la puso en las manos. Sí, era esa. Azul marino.

    Esa mañana, el dueño de la farmacia había llamado para que mi hermano se llevase las pertenencias de nuestro padre en su despacho y allí estaba el famoso documento perdido.

    Y esto no es todo, mi ex, que nunca ha creído en estas cosas, furibundo excéptico, también vió a mi padre en casa. Y a una mujer que no conocía. Me la describió y supe quien era, saqué un álbum antiguo, muy antiguo, y le mostré la foto de mi bisabuela Nicolasa. La reconoció al instante.

    Que mi ex sea -o haya sido- totalmente excéptico al tema de espíritus y fantasmas, es lo que da valor a la autenticidad de las apariciones. Ya no es capaz de negarlo ni mucho menos reirse.

    Sí, hay algo más después de la muerte.

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  7. Lo habrá, Tureno, es el que tenía previsto Periódico y te le adelantaste ;D

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  8. Eh, buenísimo el tema. Estaré pendiente a la Comunidad.

    Lo que cuentas, Teresa, es alucinante, pero entiende que a mí, que no termino de creer en los hechos paranormales, me vienen algunas preguntas, entre ellas:

    ¿La aparición de tu padre no podría haber sido un sueño?
    ¿Qué libreta era esa?
    ¿No le dijiste nada a tu padre cuando lo viste?

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  9. Piensa lo que quieras, luispi.
    Podría haber sido un sueño si no fuera por la aparición de la libreta azul marino al día siguiente por la tarde, libreta de la que yo no tenía ni puta idea, y de la descripción de mi ex de una mujer antigua que nunca vió pero que reconoció al enseñarle su foto.

    No recuerdo mucho, pero creo que la libreta era el Libro de Familia.

    No, no le dije nada a mi padre porque él tampoco a mí y yo sabía que nunca hablan. Nos comunicamos mentalmente y con esto es suficiente.

    No todos los difuntos se hacen ver, sólo los que saben que serán bien recibidos, sin miedos, y sobretodo, los que quieren ayudar antes de partir hacia otra dimensión.

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  10. Perdona, ¿te ha molestado algo de lo que he dicho? Como además veo que no me has aprobado un comentario...

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  11. En absoluto.
    Sobre el comentario que no te he aprobado, resulta que no puedo hacerlo por no sé qué narices del programa. Pero espera, que yo sí lo he recibido en la notificación de correo y voy a pegarlo:

    [ luispihormiguero ha dejado un nuevo comentario en su entrada "La muerte sube de precio":

    Vamos, mis dos abuelos están muertos, y si yo me encontrara con alguno de ellos, lo acosaría a preguntas, jeje. No lo dejaría descansar en paz.]

    No puedo darle paso, no sé por qué narices, pero ahí está.

    No te preocupes, no se trata de censura, lo cual resulta absurdo, sino esa pesadez de Blogspot que cada día es más infumable.

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  12. ¡Perfecto, marinero lusipi!
    ¡Cuide el velamén y las cabrias!

    ;D

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