Esta imagen, tal cual una pared de WC público, fue el regalo que recibí ayer insospechadamente.
La gente -cierta gente-, está convencida de hacer un homenaje, sin darse cuenta de lo que en realidad representa.
Tal ha sido la reacción por la inhabilitación durante once años del juez prevaricador, que el CGPJ ha tenido que pedir el lógico respeto al veredicto del TS en un comunicado sin precedentes.
La hija del que el martes dejará de ser juez, Maria Garzón, redactó una penosa carta en defensa de su padre.
Y digo penosa porque sólo menciona la justicia, justicia y justicia, olvidando que su padre se negó a aplicarla en el caso de Carrillo y que mantuvo durante cinco años el caso Faisán en un cajón, además de otros casos que eran de su jurisdicción, colapsando el Juzgado Nº 5 del que era titular, para dedicarse a donde nadie le había llamado, en claro afán de protagonismo.
Imputado en tres casos distintos, ha sido condenado por el segundo (los otros dos todavía no se han visto), habiendo quedado claro que no tenía derecho a ordenar las escuchas por mucho que se desgañite asegurando que lo hizo para evitar que el dinero saliese de España.
Un juez, más que nadie, debe respetar las leyes, no actuando por su cuenta, como un detective de película.
Este y sólo este es el motivo por el que ha sido inhabilitado: infringir las leyes.
Quien no lo vea tiene un serio problema al demostrar que las leyes le importan poco y sólo acepta "lo suyo", sin importarle el resto.
Garzón no es el único juez inhabilitado por prevaricación, hay doce antes que él, y sin embargo parece que sea único y exclusivo, cual estrella de rock. Todos le tienen por un paladín de los Derechos Humanos, ignorando que en 1992, dicho Tribunal nos condenó a pagar una fuerte indemnización a sus víctimas (sí, las de Garzón) y las costas del juicio gracias a una de sus intervenciones que, como no, se llamaba 'Operación Garzón' porque su afán de protagonismo es enfermizo.
Anda hoy la prensa extranjera publicando idioteces porque ni se han enterado de que esta condena no es por lo del franquismo, pero cuando nadie se preocupa por informarse y se deja llevar por campanas que suenan, es lógico que se meta la pata hasta las corvas.
Y ojo, que los pagos a Nueva York pintan mal porque está demostrado que pidiera dinero a empresas a las que tenía que juzgar.
Al final, lo menos importante será lo del franquismo porque este hombre ya ha delinquido hasta las trancas.
