Según este Decreto, el tripartito anterior a Mas ya empezó con las fantasías psicotrópicas de crear una nación de la nada.
Catalanizar un apellido es renunciar a su familia, a sus orígenes, a su ser, transformándose en un mafioso que cambia de identidad para huír de la justicia.
Tres firmas hay debajo de este decreto y sólo una de ellas cambió sus apellidos -los dos-: José Luis Pérez Díez, transformado en Josep Lluís Carod-Rovira (ERC) Aragonés por más señas, hijo de un guardia civil y una estanquera.
Sólo por curiosidad, pregunto cómo se puede catalanizar mi Coscojuela. ¿Coscollera? Coscojo=coscoll.
¿Y yo para qué quiero ser un simple coscoll si mi apellido es histórico en Aragón?
Durante muchos años, muchos autores, entre los que destaca Bizén Do Río Martínez, intentaron recopilar en protocolos, salvas, firmas y otros documentos, muchos blasones de Aragón, entre los que se encuentran los del apellido Coscojuela, que presenta la gran obra de este autor "Diccionario de Heráldica Aragonesa", que en muchos casos, también han sido comprobados en iglesias, ermitas y cementerios. Todos han sido cuidadosamente anotados y sobre todo, con su procedencia comprobada. Siglos de historia han conformado estos blasones, entre los que se encuentra los del apellido Coscojuela y por toda la geografía aragonesa podemos admirar casonas y fachadas que aún conservan las piedras armeras que blasonan el linaje de los antiguos infanzones, en la mayoría de los casos hoy habitadas por descendientes de aquellos hijosdalgos rurales, como los del apellido Coscojuela. Nuestros infanzones, como seguramente los Coscojuela, conscientes de su deber y haciendo gala de la hidalguía de su raza, promovían en muchas ocasiones mesnadas a su costa y, dejando casa y hacienda, partían a la reconquista, engrandeciendo el reino aragonés y conformando con su esfuerzo y sacrificio lo que más tarde sería la Corona de Aragón.
Mi apellido ayudó a crear la Corona de Aragón, la que cobijó el Condado de Barcelona cuando, después del tratado de Corbeil, Francia se la cedió.
Jamás voy a renunciar a mis orígenes por unos mastuerzos que se inventan el suyo, jugando a cositas de la Srta. Pepis y Exin Castillos. ¡Nunca!
Tengo hidalguía de raza, algo de lo que ellos carecen, meras hienas predadoras. Que Thor les reviente su hueca cabeza con su Mjolnir de la Justicia.

