Calle Génova, sede del PP en Madrid.
Vidriera destrozada por el impacto de una bola de acero.
Cuando Rubalcaba tuvo que irse con las orejas gachas tras el resultado de las elecciones generales dijo algo muy significativo: "El PP no aguantará ni media legislatura."
Son unas palabras que conllevan una amenaza latente, se miren del derecho o del revés.
¿Por qué motivo el señor Rubalcaba estaba tan convencido de lo que decía? Obviamente porque estaba decidido a que fuese así usando su mal hacer habitual.
Las algaradas y violencia en las calles, la manipulación de estudiantes, la infiltración, la manipulación en comunicados. En definitiva, lo único que la izquierda sabe hacer cuando pierde.
En el IES Lluís Vives de Valencia se ha encendido la mecha. Una simple protesta por los recortes ha sido manipulada hasta la exasperación infiltrando a los "expertos" habituales que han provocado y agredido a los policías, con la consiguiente respuesta para poder poner el grito en el cielo y acusar al nuevo Gobierno de usar métodos franquistas, sin admitir que pasaba lo mismo con el anterior.
Y a todo esto, ese señor al cual ponen verde por la acción de sus agentes, Antonio Moreno Piquer, Jefe Superior de Policía en la Comunidad Valenciana, debe su cargo a Alfredo Pérez Rubalcaba por si alguien no lo sabía.
No es un cargo del PP, sino del PSOE, así que las quejas al maestro armero.
Independientemente de si las protestas estaban justificadas o no y de si la carga policial ha sido excesiva o no, hay dos cuestiones que merecen una reflexión y quién sabe si con el tiempo también una segunda lectura de los hechos. La primera es la presencia, según la policía de individuos ajenos al mundo estudiantil y a los que se les ve de lejos el pelo de la dehesa radical; la segunda, la presteza con la que el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha pedido que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, dé "explicaciones" en el Congreso por la brutalidad de unas cargas policiales, cuando el que a lo mejor tendría que dar explicaciones es el propio Rubalcaba que fue quién nombró a Moreno jefe de la policía en 2008 siendo ministro del Interior.
El nuevo Gobierno apenas lleva dos meses de legislatura y quienes sabemos el funcionamiento de cualquier administración entendemos la ingente tarea por delante hasta conseguir centrarse y hacer que funcione, bien o mal, pero primero es de recibo conceder un tiempo prudencial para colocar cada cosa en su sitio, de ahí que todavía queden cargos sociatas y que estos lo aprovechen a conciencia, sin dar tiempo ni a respirar.
Otra cosa que dijo Rubalcaba fue que el PSOE iba a colaborar y como siempre, fue otra mentira porque TVE todavía sigue bajo su férula, dando largas sin soltarla y el ente beneficiando al "jefe" diariamente, ignorando al Gobierno legal.
La fotografía que ilustra este artículo corresponde a la sede central del PP, la cual recibió varios impactos de bolas de acero y piedras. No fue la única, la violencia contra el Gobierno ya se ha desatado.
Así empezó la desgraciada guerra civil, con actuaciones como estas por parte de quienes no admiten más normas que las suyas y hacen todo lo posible por ser ellos y sólo ellos quienes manejen los hilos. A costa de lo que sea.

